El mejor amigo de Sheldon

Nominada a dos Globos de Oro (mejor serie cómica y mejor actor), The Big Bang Theory es una de las cosas más divertidas e inteligentes que han llegado a la tele en los últimos años. Y una de los reflejos más nítidos de que los frikis invaden nuestro planeta. Os dejo con este momento tan navideño.

Las dos caras de los hermanos Weitz

Los hermanos Weitz padecen esquizofrenia cinematográfica desde hace años. Es lo único que me puede explicar la diferencia esencial entre sus películas acertadas y fallidas.

A veces se convierten en seguidores de la comedia juvenil hormonal (American Pie o la reciente Ahora los padres son ello)

Pero, en ocasiones se dedican a intentar divertirte haciendo un análisis bastante profundo de la sociedad norteamericana actual (Un niño grande, In good company o American Dreamtz). Yo me quedo con la segunda cara del disco. Tres grandes comedias.




Desconcierto "global"

Lo de las nominaciones a los Globos de Oro de este año es para un estudio serio. Que una película como Red sea una de las cinco mejores comedias del año es algo que no creo que pueda entender ni siquiera Bruce Willis. Puestos a nominar una comedia de acción, Noche y día de James Mangold es mucho más ingeniosa. Y Tom Cruise y Cameron Díaz están mucho más divertidos que Gylllenghal y Hathaway en Amor y otras drogas (esa película que hemos visto muchas veces antes de que el trailer nos la cuente enterita). ¿Que confunden Sevilla con Pamplona? Nadie es perfecto, y ellos están muy cerca de serlo.



Sorprendente es que Biutiful no esté nominada en el apartado al mejor actor (Javier Bardem). Pero lo más alucinante es que esté incluida en una de los cinco seleccionadas como mejor película de habla no inglesa. ¿Han visto la francesa De dioses y hombres? ¿Y la española También la lluvia? No creo.



Y ya para rizar el rizo... ¿Alguien me puede explicar porque Johnny Depp ha sido nominado al mejor actor principal por Alicia en el país de las maravillas (por un papelito histriónico y que apenas aparece unos minutos), cuando James Garfield (que es uno de los protagonistas de La red social), está incluido en la categoría de mejor actor secundario?.


Menos mal que al menos han incluido Origen, El discurso del rey y La red social en las mejores películas del año. Les ha faltado Toy Story 3, pero en fin ya se ve que está costando dar a Pixar el premio que lleva mereciendo desde hace años por hacer el mejor cine de la actualidad (pocas veces tantos críticos y espectadores han estado tan de acuerdo en algo).

Cuando no hay nada que contar...

...es mejor no decir sandeces. Lo digo después de haber visto Balada triste de trompeta, una película que no me ha defraudado porque nunca me ha parecido que Alex de la Iglesia sea otro cosa que un cerebro enloquecido y caótico con ciertas dosis de creatividad.

El problema es que se le compara demasiado con Tarantino y la distancia es infinita. No veo a Alex dirigiendo una obra maestra como Pulp fiction. Y no me imagino a Tarantino acabando una película con aires de artista filosófico e historiador.

Si no tienes nada de contar(y Alex no tiene nada nuevo que decir sobre España, Franco, la Guerra Civil y la transición), por lo menos hay que ser consecuente como Quentin en el final de Death Proof. Si desconectamos el cerebro lo desconectamos hasta el final.

¿Resistirá "Narnia"?

Ha empezado bien su carrera en la taquilla española. Pero queda mucho para lograr los 745 millones que cosechó la primera parte de la saga (300 millones más que la segunda). Narnia está en peligro, esperemos que Michael Apted consigo mantener vivo el mundo fantástico de C.S.Lewis.

75 años de Woody

No está en su mejor momento. Sus últimas películas arrastran una pereza lógica (lleva más de 40 lustros haciendo una película), que le lleva a que sus historias sean recurrentes y sus argumentos demasiados caprichosos. Pero como director y guionista lo ha sido casi todo, un antes y un después, dinamita pura en la selección de las palabras y en la creatividad de historias y personajes.

En el siguiente reportaje se descifra con mucho acierto la genialidad de este desgarbado cómico de Brooklyn que prefiere tocar el saxo que acudir a la ceremonia de los Oscar.

Peter Weir: un regreso necesario

Es uno de los más grandes y quizá uno de los peor tratados teniendo en cuenta su maravillosa filmografía (Gallipoli, El año en que vivimos peligrosamente, Único testigo, El club de los poetas muertos, El show de Truman, Master and Commander). A principios de 2011 podremos ver su próxima película que pinta muy bien por el trailer, el reparto y los comentarios positivos de los críticos que han podido verla. ¿Habrá llegado la hora del Oscar para Peter Weir?

"A dos metros bajo tierra" y las series españolas

No he visto las 5 temporadas de esta serie creada por Alan Ball (True Blood, American Beauty), y por la que han pasado grandes guionistas y directores como Rodrigo García. Pero lo que he visto me parece interesante a la vez que limitado por las fronteras que Alan Ball suele poner a su narrativa.

Hay detalles de calidad e ingenio que no se ven con facilidad, Richard Jenkins está, como siempre, soberbio, y se agradece que confíen tanto en la vida misma para captar la audiencia.

Lástima que la vida de estos personajes que gobiernan una funeraria esté tan llena de... nada.


Desilusión profesional, desengaño afectivo, sexo directo y maquinal, ausencia de amor. En el fondo son una vidas en las que los contrapuntos positivos pesan muchos menos que los negativos. Y esto acaba dejando esta serie en un notable alto que no llega a sobresaliente por la carencia de determinados matices.

Aún así coincido con algunos críticos en que es una de las grandes series norteamericanas. Una más que demuestra la superioridad sobre las series españolas (demasiado pegadas a formatos reiterativos de comedia de situación más estiradas que la cara de Sarita Montiel).


"Valor de ley": 41 años en dos trailers

En 1969 John Wayne ganó su único Oscar con la película Valor de ley dirigida por Henry Hathaway. 41 años después los hermanos Cohen presentan un remake protagonizado por Jeff Bridges, Matt Damon y Josh Brolin. Se podía hacer una tesis doctoral sobre cómo ha cambiado el cine de Hathaway a los Cohen, de 1969 a 2010, simplemente viendo los trailers de estas dos westerns basados en la novela de Charles Portis.


Eduardo Chapero-Jackson

Hace un año hablé de él a propósito de sus tres largometrajes presentados en cine con el título A contraluz. Ahora llega el momento importante: el próximo 17 de diciembre se estrenará su primer largometraje. Tiene toda la pinta de ser un salto al vacío sin red. Mas aún teniendo en cuenta que ese fin de semana se estrena Tron Legacy, Balada triste de trompeta y El último bailarín de Mao.

En mi opinión es un director que apunta maneras de un artista creativo, original y que además tiene mucho que contar. Esperemos que sea el broche de oro a un año de cine español sensacional.

Howard Hawks

Por motivos que no entiendo, Howard Hawks siempre ha sido peor considerado que los grandes maestros del cine: Hitchcock, Ford, Dreyer, Welles... En un documental que he encontrado en Internet se hace justicia con este genio indiscutible y, al parecer, intratable.


Naomi devora a Sean

En la película son marido y mujer, pero la realidad es que Naomi Watts devora a Sean Penn en Caza a la espía. Esta interesante película de Doug Liman (el dire de El caso Bourne) está basada en una historia real bastante desconocida. Lo mejor es, una vez más, la presencia de Naomi Watts que se pone al servicio de un personaje muy poderoso con una naturalidad envidiable. Todo lo contrario que Sean Penn que vuelve a dar réplicas interpretativas desconcertantes. Y ya llevamos muchas películas en las que los directores dejan hacer a Sean lo que le apetece...

"The town": Affleck sigue creciendo

La segunda película de Affleck después de la sobresaliente Adiós pequeña, adiós, no hace sino corroborar que se trata de un grandísimo director, un guionista inteligente y un actor cada vez más aceptable.

Ahora que Michael Mann y los hermanos Scott están un momento bajo alegra ver películas como The Town con escenas de acción tan bien rodadas y personajes bien definidos.



Una vez más la música de Harry Gregson-Williams ambienta con exactitud esta historia de los ladrones de Boston. Y esta vez el título en español no ha adoptado el sudamericano (Atraccion peligrosa), que era topiquísimo y mucho menos representativo que el original.


Recordando a Berlanga

Este fin de semana nos ha dejado uno de los grandes cineastas europeos del siglo XX. Quizá otros como Fellini, Almodóvar, Bertolucci o Antonioni tengan más reconocimiento internacional, pero en mi opinión Luis García Berlanga estaba a un nivel superior.

Lástima que su carrera acabase cuesta abajo con películas como París Tombuctú o Todos a la cárcel, pero sería injusto olvidar sus obras mayores como Bienvenido Mr. Marshall, Esa pareja feliz, El verdugo, Los jueves, milagro, Calabuch ó Plácido.

La acidez de los diálogos que escribía junto a Rafael Azcona recuerda a la mordacidad de Woody Allen o Billy Wilder.

En esta tertulia hay cuatro ilustres admiradores de Berlanga hablando sobre él durante casi hora y media. Muy ameno.

¿Es tan mala?

Llevamos 3 años pendientes del estreno del biopic de Manolete protagonizado por Adrian Brody y Penélope Cruz. La película ya se ha estrenado en Francia donde la crítica no la recibió con especial cariño. Lo último sabemos de su estreno en España es que estaba previsto en verano pero el Mundial de Fútbol volvió a retrasarla. La pregunta es: ¿es tan mala?

Liev Schreiber

Siempre me ha parecido un actor grande de su generación a pesar de ser relegado en muchos casos a papeles secundarios anodinos (Salt, Repo Men, Lobezno). En una de las pocas veces que la han dado el papel protagonista demostró su talento bordando su interpretación de Orson Welles en la desgraciadamente olvidada RKO 281 (en mi opinión, una de las pelis más interesantes sobre la capacidad devoradora del poder y el talento).

7 maneras de reír

Aunque haya muchas rutinas, bastantes productos zafios con olor a paleolítico la comedia actual en cine y televisión sigue dando muchas alegrías. En esta lista de las 7 que más me gustan de los últimos años hay americanas, argentinas y una española. Todas ellas me parecen imprescindibles. Podría poner también Up in the air (que no es una comedia aunque la vendan como tal), Pequeña Miss Sunshine, cualquiera de las buenas de los Hermanos Weitz (American Dreamtz, Un niño grande, The good company), Noche y día o Kingsman (dos comedias de acción fantásticas). Pero hoy he querido coger sólo 7 dejando claro que hay, por lo menos, otras 7 que me encantan.

1º) Así conocí a Josh Radnor. Venía a San Sebastián con vaqueros y zapatillas. Un chaval que sólo conocíamos por las series de TV. Esa tarde es uno de los mejores recuerdos que tengo del Festival de Cine de San Sebastián. Una comedia inteligente, esperanzadora con una música indie estupenda.



2º) Richard Curtis nunca ha vuelto a escribir un guión así. Julia Roberts y Hugh Grant están pletóricos de talento y los secundarios están muy bien trazados. La escena del parque me parece insuperable de planificación, interpretación, música y guión.



3º) El ingenio en forma de comedia. Le sobra sal gruesa en algunos diálogos, por lo demás es una película única en su especie. Desde su casting a su estructura, 500 días juntos es una lucida reflexión sobre el amor que dura y la pasión que se desvanece dejando huella. Profunda y divertida, honesta y poliédrica. Uno de los grandes títulos del cine norteamericano reciente.



4º) Los que la vimos en el Festival de Málaga quedamos hechizados. Todo un personaje en acción provocando carcajadas constantes. Este Ed Wood del cine patrio tiró de genialidad e inventó una historia luminosa y cruel sobre los sueños de un cineasta. Metacine del bueno. El escritor, actor, director, compositor y productor es Dani Castro. No olvidéis ese nombre.



5º) Argentina tiene la suerte de ser un país latinoamericano que hace películas muy divertidas con un uso magistral de los diálogos. Días de vinilo es una película que hay que ver en los peores momentos porque es una sobredosis de nostalgia luminosa y humor 5 estrellas que levanta el ánimo a un zombie. Una película de muchos personajes, todos ellos necesarios e irrepetibles.



6º) Una comedia dramática sobre un Asperger que no sabe cómo amar. Un romance de dos en el que cada uno intenta llegar al otro de la mejor manera posible. Pero no es nada fácil. Entrañable, con buenos gags, canciones perfectas para cada momento. Una gozada que pasó sin pena ni gloria porque el cine no es justo habitualmente.



7ª) Valeria Bertuccelli domina la película de principio a fin. Esa mujer intratable que no para de hablar y ponerte en ridículo. Ya sólo el título y el argumento son sensacionales. De esas comedias con las que siempre quedas bien porque el público lo pasa bien y se conmueve con un último tramo en el que la película crece hasta volverse sencilla y trascendente a la vez. Argentinos, tienen un don.

Mamma mía, como está la taquilla en los USA

Para temernos lo peor. Es la taquilla que marca el futuro por derecho propio y esto hace que me entre pánico al pensar en el cine que nos llegará después de que estas 3 películas estén en lo más alto.

1º) Saw 3D. 24 millones


2º) Paranormal activity 2. 16 millones


4º) Jackass 3D. 8 millones (102 acumulados).


Vuelve Tony, vuelve

Tony Scott es, aparte del hermano de Ridley, un grandísimo director de películas como Marea roja, Spy Game, El fuego de la venganza o Dejavu. Sú ultima película (Asalto al tren de Pelhalm 123) me defraudó pero espero que recupere el tono con Imparable. La temática es parecida pero el guionista es distinto. Veremos...

"Stand by me"

A propósito del cine de adolescentes sigo recuperando ochenteros recuerdos. Entre mis favoritos esta una de las obras maestras sobre el retrato de quinceañeros: Stand by me. Una muestra más de lo gran director que es Rob Reiner (La princesa prometida, Algunos hombres buenos, Un muchacho llamado Norte, Ahora o nunca).


Como no la película tiene una canción mítica que define una época, una concepción de la amistad...

Calificación: 8´5

La mejor película de Oliver Stone en bastantes años

Tampoco es que Oliver Stone sea Spielberg, pero es un director con cierta personalidad. La segunda parte de Wall Street me ha parecido más completa que la primera y mucha más moderna que la mal envejecida primera parte. La puesta en escena es vibrante y los actores son una golosina que Oliver Stone sabe aprovechar. Y además la película tiene relleno... Junto con La red social compone un diagnostico bastante descorazonador de la burbuja existencial y moral en la que vive buena parte de la juventud con dinero del mundo occidental.

Recuperar los 80

Y no sólo eso. Recuperar una adolescencia que todavía tenía magia, inocencia... Héroes es una película mucho más difícil de lo que parece. No ser pedante, hortera o sentimentaloide hablando de la adolescencia no es tan sencillo. Pero Pau Freixas lo consigue plenamente. El guión, la interpretación, la selección de la música, la puesta en escena... Todo funciona como un reloj.

Nerea Camacho vuelve a demostrar que es una actriz muy capacitada para resultar repelente. Ya en Camino su personaje resultaba abominable en su cursilería (bien es verdad que poco se puede hacer con el romance Disney que le escribió Fesser, un director que debería aprender de Freixas y Espinosa como describir el amor adolescente sin resultar ñoño).

¡Qué siga la buena racha del cine español! Lope, Todo lo que tú quieras, Celda 211... No nos cansaremos de alabarlo.

Os dejo con tres canciones fundamentales para resumir el tono de esta emotiva película (efectivamente, como decía un lector de este blog, mejor incluso que Los Goonies).


"En terapia", de Rodrigo García

Sigo creyendo en Rodrigo García a pesar de su última película: la tramposa y fallida Madres e hijas. Es muy difícil hacer una mala película con un reparto así pero con Iñarritu de productor todo es posible. Me gustaron mucho más Cosas que diría con solo mirarla y Nueve vidas.


Pero sobre todo me quedo con la serie En terapia, en especial los capítulos en los que el psiquiatra visita al psiquiatra (magníficos Gabriel Byrne y Dianne Wiest). Una habitación, plano-contraplano, una buena música y buenas historias. No hace falta más.

El 11M, James Dean o el peligro de rodar cerca de las tumbas

Que Rodrigo Cortés haya filmado una estupenda película sin salir de una tumba no quiere decir que no sea muy difícil contar cinematográficamente algo sobre los muertos y sus residencias habituales. Cuando se trata de revivir a los muertos sólo algunos genios están dotados para que la regeneración no sea traumática. Nada peor que desfigurar la estatua de un mito, una tragedia histórica...

Todo esto viene a que en una de mis últimas expediciones en la red he conseguido dos "perlas" del cine moderno actual. En la primera de ellas se ve a James Franco ahogando con su interpretación a James Dean en una TV movie que gracias a Dios no tuvo mucho éxito. Quien haya visto las tres películas de Dean y haya sufrido cualquiera de las interpretaciones de Franco (aunque Noches de Tormenta es la más destacable que recuerdo) entenderá lo injustificable de este injusto biopic.



Pero nada comparable con la utilización de atentados para la explotación sentimental del personal. Esos power points impagables que hacen que uno sienta verdadero escozor intelectual y gastritis sentimental, tienen una canción de fondo. Antes era Enya, Mike Oldfield... Ahora es Jueves, la canción de La oreja de Van Gogh sobre el 11M por la que deberían haber metido en la cárcel a ese grupo tan "mono". Pero si es muy bonita... Efectivamente, casi tanto como los power points que inspira semejante melodía.

"Las invasiones bárbaras": inteligencia y "cretinismo"

Sigo con los títulos que me han salvado la vida en las últimas horas... Las invasiones bárbaras del canadiense Denys Arcand es un diagnóstico certero y ácido pero más luminoso de lo que cabría esperarse de la sociedad burguesa actual. Un duro varapalo tanto a la generación formada en torno a la revolución sexual del 68 como a la actual juventud pragmática y sin ideales.

Las invasiones bárbaras ganó el Oscar a la mejor película extranjera en el año 2004.

Calificación: 9

"La noche americana": La vida en cine

A propósito del artículo que estoy escribiendo sobre un breve pero intenso libro sobre François Truffaut he podido encontrarme con una de las películas que mejor define su amor por el cine. Con La noche americana Truffaut ganó su único Oscar en 1973. La película cuenta un rodaje, sus subidas y bajadas, el romanticismo y los créditos bancarios, la poesía de una interpretación y la rutina del egocentrismo artístico.

En esta primera escena, el proceso reducido cuenta la mentira que supone el cine con una maravillosa banda sonora de George Delerue. Todo un homenaje a la paciencia de los directores ante las estrellas en decadencia. Truffaut, conocía muy bien el cine norteamericano (Sunset BoulevardMarilyn Monroe), y la condición de estrella olvidada y alcohólica.





La esperada vuelta de Affleck

El 29 de octubre se estrenará en España la segunda película de Ben Affleck. Su opera prima (Adiós pequeña, adiós) fue una de las películas policiacas más interesantes de los últimos años. Volvemos a Boston y al mundo criminal, aunque desgraciadamente está vez no tenemos a Casey Affleck (mucho mejor actor que Ben).

La peli llega con la etiqueta de ser nº1 en taquilla (en dos semanas en Estados Unidos ya ha recaudado casi 50 millones y costó 37), después de dejar satisfecha a buena parte de la crítica internacional en su presentación en el Festival de Cine de Venecia.

Buenos tiempos para el documental

Es una buena época para bastantes géneros: la comedia romántica, el cine de animación... Y también para el documental. Lo mejor que he visto en San Sebastián ha sido precisamente los documentales sobre Pascual Maragall y también el de Ava Gardner. Ahora llega otro muy interesante sobre uno de los negocios más inhumanos del capitalismo moderno. El título y el trailer hablan por sí mismos.

Audrey y Julia bajo el microscopio de Spielberg

Llevo demasiados días pegado a lo último que llega o va a llegar... Y recordando la comparación que hace unos días hacíamos entre Audrey Hepburn y su sustituta Julia Roberts, me he acordado de Always. No es la mejor película de Spielberg, pero tampoco es la peor.

Una película deliciosa y fallida. Como Hook. Tanto en una como en otra, Julia y Audrey eran lo mejor de la película. Para Audrey fue una dulce despedida. Para Julia, la consolidación. Spielberg acabó adorando a una (Audrey) y odiando a otra (Julia).


"Héroes": el espíritu de los Goonies

Sólo me llegan elogios de esta película tan aclamada en el último Festival de Cine de Málaga. Viendo el trailer uno recupera el espíritu de Stand by me, Los goonies, Regreso al futuro, Fama... Y como hemos cambiado desde entonces. ¿Creéis que sería posible volver a hacer una película así? Veremos si Héroes responde a esa pregunta (la película se estrena el próximo 22 de octubre). Por ahora ya la película me ha ganado por admirar el cine norteamericano sin los complejos del sector de cine español atrincherado (un cine, dicho sea de paso, cada vez menos frecuente).

Icíar Bollaín también se apunta

Muy buena tenía que ser También la lluvia para superar a Lope y Celda 211. Y a Todo lo que tú quieras. Y a Héroes.... Llevamos un año estupendo de cine español y hay que decirlo bien alto porque si no nos olvidamos y etiquetamos el cine nacional por las regresiones actuales al cine del landismo y el destape que, desgraciadamente, siguen teniendo su público fiel.

En medio de este año dorado, una de las directoras-actrices-guionistas con más personalidad presentaba su última película. No es una principiante. Icíar Bollaín ya había demostrado mucho talento en películas como Te doy mis ojos y Mataharis.

El trailer de la película me daba un poco de miedo. Hay estupendos actores (Raúl Arévalo, Luis Tossar, Gael García-Bernal, Emma Suárez o Karra Elejalde), pero también hay un discurso de fondo bastante maniqueo en la presentación de un tema tan trillado como es la colonización española desde el punto de vista anglosajón.

Pero me equivocaba. La película es grande en todos los aspectos, también en respetar la libertad del espectador mostrando con poder visual y dramático una situación tan convulsa. El reparto está perfecto en cada uno de sus personajes retratados con precisión por el guionista habitual de Ken Loach y marido de Icíar Bollaín, Paul Laverty.

La película emociona y hace pensar, dura lo justo y tiene un presupuesto muy bien aprovechado. Un ejercicio brillante de estilo. Otro más de una directora española.


Me quedo con "Abel"

Terminó el festival de cine de San Sebastián con una ceremonia amena y cortita como debe de ser. La película ganadora fue Neds de Peter Mullan, que no era una de mis favoritas como ya dije hace unos días. Pero me alegro mucho de que el premio al mejor director se lo haya llevado el chileno Raúl Ruiz por el elegante y delicioso culebrón Misterios de Lisboa.

El resto del palmarés es el siguiente:

Concha de Oro a la Mejor Película

Neds de Peter Mullan Reino Unido, Francia, Italia)

Premio Especial del Jurado

Elisa K de Judith Colell y Jordi Cadena (España)

Concha de Plata al mejor director/a

Raúl Ruiz por ‘Misterios de Lisboa’ (Portugal)

Concha de Plata a la mejor actriz

Nora Navas por ‘Pa negre’ (España)

Concha de Plata al mejor actor

Connor McCarron por ‘Neds’

Premio del Jurado a la mejor fotografía

Jimmy Gimferrer por ‘Aita’ (España)


Premio del Jurado al mejor guión

Home for Christmas de Bent Hamer (Noruega, Suecia, Alemania)

Premio Fipresci de la crítica internacional

Genpin de Naomi Kawase (Japón)

Premio Kutxa-Nuevos Directores

Carlos César Arbeláez por ‘Los colores de la montaña’ (Colombia, Panamá)

Premio Horizontes

Abel de Diego Luna (México)

Premio TVE-Otra Mirada

Cerro Bayo de Victoria Galardi (Argentina)

Premio TCM del público

Barney’s version de Richard J. Lewis (Canadá, Italia)

Premio Euskaltel de la juventud

Abel de Diego Luna (México)

Premio Cine en Construcción

Entre la noche y el día de Bernardo Arellano (México) y Asalto al cine de Iria Gómez Concheiro (México)

Premio Cine en Movimiento

Sur la Planche de Leïla Kilani (Marruecos, Francia)

Premio Encuentro Internacional de Estudiantes de Cine

Los minutos, las horas de Janaína Marqués, Escuela Internacional de Cine y TV (Cuba)

Premio Donosti

Julia Roberts

La mejor noticia con diferencia es el doble premio para Abel en la opera prima de Diego Luna. Se estrenará el 1 de Octubre. ¡Que le vaya bonito! Hasta que llegue ese día os dejo con la canción que Julieta Venegas ha compuesto para la banda sonora de la película.


Ni Sayles, ni Aita... ¡Ava Gardner!

Amigo de John Sayles y Aita de José Mª Orbe eran a priori los estrenos importantes del día. Pero ninguno de los dos da mucho que hablar. Sayles sigue sin acercarse siquiera al nivel de sus mejores películas (Passión Fish, Lone Star), y José Mª Orbe se incrusta en el cine español que pretende romper esquemas... Sin embargo, el resultado no está a la altura del enorme cine español que nos llega últimamente (Celda 211, Lope, Héroes, Amador, Todo lo que tú quieras).

Más interesante fue el documental sobre unas de las actrices más carismáticas de todos los tiempo: Ava Gardner. Con La noche no se acaba Isaki Lacuesta sigue sólido después de las notables Cravan v. Cravan y La leyenda del tiempo.


Este documental que cuenta con las excelentes locuciones de Ariadna Gil y Charo López, se acerca a Ava Gardner, que en 1950 viene a España a rodar Pandora y el holandés errante, en un pueblo de la Costa Brava, Tossa de Mar. Se van desgranando recuerdos de su vida, de su relación con España y el relato tiene estilo y tiene mucha fuerza. Puedes estar mirando durante mucho tiempo una foto de Ava y no cansarte. Imaginen un documental con mucho material de estudio y un guión bastante inteligente basado en el libro de Marcos OrdóñezBeberse la vida: Ava Gardner en España. Muy interesante.

Different things

La Sección Oficial nos ha traído dos películas distintas. Y después de dos días malos, hoy no nos podemos quejar. El documental japonés Genpin de la directora Naomi Kawase sobre las mujeres que dan a luz como se ha hecho toda la vida, es algo premioso pero tiene la poesía y la originalidad de sus películas anteriores (sobre todo El Bosque del luto).



Agustí Villaronga (Tras el cristal, El niño de la luna, El mar) hace una película sobre la post-guerra que se centra más en emociones que en ideologías. "No me interesa un discurso político sino un discurso emocional" ha dicho Villaronga en la rueda de prensa. Y eso es de agradecer. Se ve que lo de rodar con niños se está poniendo de moda (Abel, Todo lo que tú quieras, Pan negro, Genpin....), y la verdad es que las interpretaciones de estas películas son sencillamente maravillosas. No nos acostumbremos porque no deja de ser un milagro.



Algún crítico ha comparado Pan negro con Secretos del corazón. El enfoque ciertamente es parecido. Las dos son un ejemplo de películas emocionales que tratan con elegancia el retrato del alma humana.

Por cierto que en el Velódromo se ha podido ver hoy Nanny McPhee y el Big Bang, una recuperación interesante que refleja el momento glorioso que está viviendo el cine infantil.

Julia Roberts lo merece... ¿pero ya?

Tener a Julia Roberts en San Sebastián es un tesoro a pesar de haber venido con una peli espantosa (no os perdáis a Boyero en El País o Luis Martínez en El Mundo), y de no estar lo cercana que estuvieron otras grandes actrices en esta ciudad tan acogedora. Yo nunca le hubiese dado tan pronto un premio que en principio está pensado para toda una carrera artística, porque es evidente que aún le queda mucho y muy bien cine por hacer. Pero eso es otra historia. 

La ceremonia de entrega del Premio Donostia fue muy digna, elegante y breve. Y el resumen que hicieron de la carrera de la actriz norteamericana es maravilloso. No ha firmado ninguna obra maestra pero es una artista que, como se ve en el vídeo, ha engrandecido todos sus personajes. La música que incluyen de fondo al discurso de Julia es del español Javier Navarrete en Fireflies in the garden.

Los trapos de Julia

Se merece muchos premios. Es la heredera natural de Audrey Hepburn, alguien que tiene ese don natural de caerle estupendamente a la cámara. Pocas actrices pueden permitirse un primer plano, torpe como pocos, de su poderosa dentadura deglutiendo pasta sin perder la dignidad cinematográfica. Ese plano aparece en la película con la que Julia Roberts se ha presentado en San Sebastián a recibir el Premio Donostia. La película dirige unas de los grandes de la televisión americana: Ryan Murphy, al que nadie ha hecho ni caso en el Festival. Lo merecía.



45 en total son el número de vestidos distintos que esa deslumbrante percha llamada Julia Roberts se pone en Come, reza, ama. No hay mucho más que ver en la película. Una bonita sonrisa y un buen número de trapos. Todo ello con fondos de pantalla de Bali y Roma que bien podrían servir para uno de esos power points con música de Enya y citas de Paulo Coelho, Isabelle Allende o Tagore. El problema es que Come, reza, ama, desgraciadamente, no es un power point sino una película de un metraje eterno (139 minutos que resultan más largos que los 7 años en el Tíbet de Brad Pitt, por cierto co-productor de esta película también prohinduista). Pero hay algo peor: estamos hablando de una película presentada en la Sección Oficial de un Festival importante como es San Sebastián.



No hay nada que me conmueva, divierta o interese de la película, porque reconozco que me importa poco si la pasmina de Julia es original o de importación, el bolso es de piel de cocodrilo o de elefante hindú, y los zapatos que lleva son de tacón alto o plataforma media. Lo que quiero es que todo acabe cuando antes pero... todavía no ha aparecido Bardem haciendo de "latino voy a lo que voy chata así que no te me hagas la estrecha que un jamono como yo no te lo encuentras a la vuelta de la esquina". Que conste que tanto Bardem, como Richard Jenkins, Viola Davis o la mismisima Julia hacen todo lo que pueden con unos personajes indefinidos rellenos con frases de calendario y citas de un mantra hindú afincado en Arizona que lo máximo que ha visto de la India es el canal turístico de viajes de placer para ricos que van a Bali, Calcuta o Bombay en jet privado y burbuja existencial.

Pero la India y Roma no es eso. En la India hay caos, olor a mierda (sí, a mierda, con las seis letras), muertos en la calle, pobreza extrema... Por eso el ver sonreír a tanta gente en la India (como en África), es un verdadero milagro que hace que uno salga de su ombliguismo occidental. Algo que no vendría nada mal a los personajes de esta película para que fuese posible hacer con ellos un cierto recorrido dramático más complejo que el "jo, es que no me apetece tanta rutina, quiero un poquito de variedad, aventura y sexo latino en mi estresada vida de forrado triste y deprimido pero sin complejos de importarle un bledo lo que cuenta el telediario antes de los deportes y la crónica rosa".



Por no decir nada de Roma, ese lugar en el que un hombre o una mujer se rehacen a sí mismos olvidando la dieta habitual y atiborrándose de pizza (para más emoción con pizza margarita que es la más sosa de todas las pizzas). El resto no tiene mucho interés. Hay algunas imágenes de un tal Miguel Ángel, unas pinturas de Rafael, edificios de un tal Brunelleschi, Bernini, el Circo Romano... Vamos, la cuna de una cultura milenaria y judeo-cristiana que existía muchos siglos antes que las boleras, Tiffanys, el McDonald, el Ipod e incluso El Código Da Vinci y Sexo en Nueva York (películas que tiene bastante que ver con Come, reza, ama en lo que se refiere a su riqueza antropológica y filosófica).

Por si alguien no se ha dado cuenta la película no me ha gustado. Pero tengo una madre y dos tías que saben mucho de moda y que disfrutaron de lo lindo viendo tanto cambio de pareo. Pueden hablar con ellas. Descubrirán la diversidad humana en su máximo esplendor y ya de paso se enterarán de que mucho Julia Roberts y mucha cirugía estética, pero el pelo de la chica no está bien cortado y peinado (al parecer esas puntas merecen otro trato más humano).

P.D: Por decir algo positivo de la peli, doy las gracias al director-guionista por minimizar al personaje de James Franco (ese actor que se cree James Dean por algún motivo que daría pie a una tesis doctoral voluminosa sobre lo que puede dar de sí la autoestima de un ser humano). Dejarlo en Estados Unidos y no mandarle a India y Roma es un gran acierto para mi salud psíquica y digestiva...

256 minutos y ningún bostezo

Es todo un culebrón. Misterios de Lisboa (256 minutos de película pensados como una miniserie en 6 capítulos para televisión), es un folletín en el mejor sentido de la palabra. Como bien ha dicho el chileno Raúl Ruiz (director de la película), en la rueda de prensa posterior a la proyección: "Stendahl hacía folletines. Y Balzac también. Y yo quería hacerlo desde hace años: adoro las telenovelas".

Esta admiración a un género tan denigrado se desprende en cada uno de los largos planos de esta cuidadísima película. La fotografía, el diseño de producción, un elenco de actores soberbios y, sobre todo, un guión muy bien cosido en sus innumerables idas y venidas hacen que uno aguante en una butaca más de cuatro horas muy a gusto.

Esperemos que este personal director de más de 100 películas siga teniendo oportunidad de hacer folletines tan entretenidos y elegantes como éste. Por lo que se ha visto en la rueda de prensa proyectos y buen humor para vencer las dificultades no le faltan. A la pregunta de una periodista chilena de si tiene nuevos proyectos el director respondió. "Tengo uno próximo: Hamlet". "¿En que consiste?". "Es la vida de un danés". Sin comentarios.

Calificación: 8





"Abel": Imponente opera prima de Diego Luna

Diego Luna se estrenó como director con esta película que ganó el Premio Horizontes Latinos en el Festival de Cine de San Sebastián en 2010. Toda la historia se apoya en dos niños que hacen un trabajo complicadísimo "haciendo" de padres en una familia desestructurada. 



La película conmueve, entretiene y tiene algunos golpes de humor muy necesarios en una atmósfera deprimente. La música es una maravilla, incluyendo la canción de Juliete Venegas. Con tan sólo 31 años el actor mejicano ha realizado una opera prima muy estimable, llena de vida, espontaneidad y ternura.

Calificación: 8 

"Buried": Tumbativa

Buried merece los innumerables elogios que se ha llevado el director gallego Rodrigo Cortés. Si era interesante Concursante, Enterrado es, nunca mejor dicho, tumbativa. Así te deja la película desde el inicial fundido en negro en que uno se va hundiendo en la butaca viendo lo que puede dar de si 200 cm x 50, un actor prodigioso (ya me lo pareció en The Proposal y Luciérnagas en el jardín) y un director que se pone un paso por delante de los Bayona, Balagueró y Fresnedillo, mano a mano con las mejores versiones de Alejandro Amenábar, Coixet, etc... 

Eso sí, no apta para claustrofóbicos. Yo no lo soy y casi me da algo ante tanta angustia espacial y sobre todo psicológica que someten a Reynolds y a.... ¡Samantha Mathis! (que apenas se la ve, pero allí está en los títulos de crédito, iluminando todo lo que puede una enorme película).

Calificación: 8,5

Josh Radnor: Una nueva voz desde Nueva York

Josh Radnor. Hasta hace unas horas era un actor secundario que aparecía en la justamente olvidada comedia No es otra estúpida película americana (2001). Desde ayer es uno de esos jóvenes talentos norteamericanos (36 años) de los que habrá que estar pendientes. Y es que su innombrable película (Happythankyoumoreplease) es una de las comedias mejor dialogadas e interpretadas de los últimos años. Y eso que corren unos tiempos excepcionales para ese delicioso género (500 días juntos, Up in the air).

El Victoria Eugenia aplaudió y rió con ganas durante casi dos horas que se pasan volando con esta radiografía optimista y emotiva de la juventud actual en período de tomar decisiones.

Calificación: 8,5




Un arranque ameno y poético

El comienzo de un festival siempre es interesante y peligroso. Si empieza mal el crítico empieza a hacer planes fuera de las salas de cine. Y más en San Sebastián... Pero no es el caso. Zinemaldia 2010 comenzó con buen pie. Casi 62.000 entradas vendidas y tres películas presentadas: dos de ellas de una notable calidad (la mejicana Chicogrande y la coreana Poetry), y otra a ratos bastante divertida (la española El gran Vázquez).

Horas después se estrenaba el biopic del sensacional humorista Vázquez, uno de los grandes mitos del comic español, creador de personajes como Anacleto, la Familia Cebolleta o las Hermanas Gilda. Es de agradecer una película que haga reir en un Festival. Y esta lo consiguió. Aunque a esta comedia le pesa mucho el carácter episódico, la reiteración y la escasísima evolución de sus personajes. Como si hubiesen salido de las viñetas de un cómic, son siluetas sin alma ni matiz, eficaces para la carcajada pero, a la larga, plenamente indiferentes para la emoción. Eso sí, hay que reconocer que Santiago Segura está bastante medido teniendo en cuenta lo exageradamente picaresco de su personaje.




En lo que se refiere a la llegada de estrellas al Festival, todo el mundo está pendiente de la entrada triunfal de Julia Roberts, prevista para hoy o mañana. Ayer llegó John Malkovich, un gran actor con poca cuota de glamour, que fue recibido con el aprecio de unos pocos. El mío por ejemplo.

El mejor cine español

Vuelvo a estar con Boyero. El mejor cine español de nuestra historia, las mejores imágenes de nuestra vida no las están protagonizando Penélope Cruz, Raúl Arévalo o Maribel Verdú, sino Rafa, Andrés, Pau, Xavi ó Contador.


"Heareafter" llegará el 21 de enero

Tendremos que esperar. No como en Estados Unidos, que se estrenará el próximo 20 de octubre. Lo último de Eastwood es un arriesgado thriller sobrenatural escrito por el gran Peter Morgan (The Queen, El último rey de Escocia, Las Hermanas Bolena, Frost contra Nixon, The Damned United) e interpretado por Matt Damon y una (espero) redimida Bryce Dallas Howard.

Nos lo merecemos

Mahou y el Atlético de Madrid llevan mucho tiempo haciendo una publicidad brillante y muy cinematográfica. Hasta hace poco lo único de lo que podía presumir un rojiblanco era de sus campañas de promoción. Pero los tiempos cambian y mientras que el Real Madrid sigue empatando a nada y dejando tranquila a la niña de sus ojos en Cibeles, los atléticos no dejan de estrenar lideratos y levantar trofeos ante un Neptuno pletórico.

En la vida, como en el cine, pasan estas cosas.... ¡A seguir soñando!



La forma de las nubes

Se presenta como una comedia basada en una historia real. Steven Russell (Jim Carrey), un estafador padre de familia que acaba en prisión donde dará rienda suelta a su hasta entonces oculta homosexualidad tras las atracción que siente por su compañero de celda, Phillip Morris (Ewan McGregor).


Debut en la dirección de los guionistas de Bad Santa y Una pandilla de pelotas, Glenn Ficarra y John Requa. Con este temible precedente hay que reconocer que Phillip Morris ¡Te quiero! supera las expectativas. Carrey y McGregor son muy grandes y consiguen disfrazar algunas de las muchas incoherencias de esta película que insiste en denominarse a sí misma como una historia real a pesar de resultar increíble. Pero es difícil creerse la “maravillosa” vida de Steven con el abandono de sus padres cuando todavía es un chaval, un accidente de coche, sus múltiples intentos de suicidio, el divorcio, el cambio que supone su posterior homosexualidad, delitos, cárcel…

Todo ello se presenta con el tono buscadamente incorrecto de películas como Kick-Ass, que en Estados Unidos ha provocado que la película aún no se haya estrenado (aunque todo pinta más bien a un retraso provocado para reservarla para los Oscar). El guión tiene momentos divertidos pero acaba pesando como una losa el marcado carácter episódico que va de aquí para allá a toda velocidad repasando las incontables mentiras que utiliza Steven para lograr estar con Phillip Morris. Los guionistas, conscientes de las múltiples trampas de la historia, intentan un salto al vacío ingenioso pero finalmente inútil. Tal como dice Steven: “Mi vida está llena de mentiras, pero mi amor por ti es lo único real que tengo”. Poco tiene ver está declaración con una muy similar recogida en el magnífico guión que John August escribió para Big Fish.


Mientras que en la obra maestra de Tim Burton el amor de Edward Bloom por su mujer y su hijo es conmovedor, generoso y responsable, aquí el supuesto amor queda bien definido por el primer encuentro en la celda de Steven con Phillip Morris. El personaje interpretado por Ewan McGregor después de una breve conversación inicial exclama: “¡Dejémonos de romanticismos! ¡Vayamos a la cama!”. Y allá que van, locos por descubrir la poesía de sus almas.

Esto es lo que da de sí Phillip Morris ¡Te quiero!, una frivolidad que muchas denominarán fresca y libre de prejuicios. Pero la película es un cúmulo de prejuicios en forma de tópicos: una vez más la esposa cristiana es la perfecta caricatura de la imbécil retrógada y tristemente esclavizada por una ideología absurda. Por el contrario, el heterosexual agnóstico que se hace gay es mucho más libre y feliz abandonando a su mujer y a sus hijos e intentando suicidarse cada vez que le da bajón o uno de sus numerosos compañeros de cama les da miedo contagiarse de SIDA y decide que esa noche nada de jueguecitos. Al juzgar por el enfoque de la película no parece haber nada criticable en que Steven se gane la vida robando a gente honrada, y que finalmente acabe provocando una brutal paliza a un enloquecido e inocente preso por el simple hecho de que da el coñazo a su Phillip Morris con inoportunos gritos a medianoche. Tampoco parece malo que Phillip Morris al salir de la cárcel pase olímpicamente de la persona que se ha jugado la vida por él. Todo lo contrario Isn´t it romantic, que diría Rod Stewart.

Y además estamos hablando de una película que no quiere influir en nadie, sólo cuenta una historia. Ni siquiera pretende ensalzar la práctica gay y volver a ganar Oscar tan "justificados" como los que Precious o Milk birlaron de manera tan “artística” a otras obras casposas y convencionales como Up in the air, 500 días juntos, District 9, An Education, Frozen River o Wall-E.


Así que nada de censurar esta ONG cinematográfica que hay que recomendar a tantos adolescentes cohibidos en materia sexual y religiosa, sin apenas libertad para pensar por sí mismos, pero plenamente maduros intelectual y afectivamente para no ser engañados por nadie que quiera aprovecharse de ellos. Es más, que la vean muchos niños que aprendan de adultos ejemplares como Steven, todo un modelo a seguir en estos inicios del siglo XXI… Sólo así tendremos un futuro luminoso como el cielo de la película, ese que aparece en el antológico plano final tapado por una nube con forma de pene (una delicada manera de cerrar una película tan inocente, educativa y bienintencionada como esta).

Calificación: 5

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