"Un vida en tres días": Esperando a Jason

Jason Reitman es uno de los directores más interesantes del cine norteamericano actual. No goza del prestigio de Mann, Fincher, Nolan, Affleck o incluso Wes Anderson. Pero sus películas hablan muy bien de él: Up in the air, Juno, Young adult, Gracias por fumar.

Con solo 36 años ya ha recibido 4 nominaciones a los Oscar y ha ganado un Globo de Oro y un BAFTA. Sú última película está protagonizada por Kate Winslet y Josh Brolin, y el mismo Reitman firma el guión de esta adaptación de una novela de Joyce Maynard.

La crítica norteamericana ha aplaudido algunos aspectos de la película y ha criticado otros. Habrá que comprobar si el director de Up in the air vuelve a rozar la perfección. La película se estrenará en España el 21 de febrero de 2014.





Las comedia: algunas claves

La comedia vive un momento dulce. Poco a poco han ido quedándose anticuados los personajes gesticulantes y los diálogos estirados. Cada vez hay más libertad creativa y películas que hacen reír sin necesidad de desenchufar el cerebro.

Este breve vídeo-documental repasa la evolución de este género con el que tanto hemos disfrutado.

Top 10 de esta trinchera (celebrando el nº 550)

Nadie le hace mucho caso al número 550 y es una cifra sonora. Este post es el nº 550 y quería celebrarlo repasando lo más visto del blog. Si Internet es un mundo misterioso, los datos de seguimiento de un blog son para volverse locos.

¿Por qué éstas entradas son las más vistas? ¿Por qué una opinión a priori de la decepcionante película de Tim Burton (el post se titula Aún mejor) multiplica por cinco el número de lectores de la segunda entrada más vista?

Misterios de la Naturaleza. Se aceptan y agradecen opiniones para mejorar. Gracias a todos.

1º) Aún mejor (04.01.10) El segundo trailer de la versión de Tim Burton del clásico de Lewis Carroll tenía buena pinta. Se quedo ahí, en un trailer vistoso.

2º) Glee: Dancing in the sky (01.03.12) La serie de Ryan Murphy tiene muchos agujeros pero hay algunas coreografías muy vistosas.

3º) "La invención de Hugo": gélida nieve sobre Londres (29.02.12) A mí que no... Que no vamos.

4º) La música country acerca a Jeff Bridges al Óscar (20.01.10) Por una vez acerté.

5º) Homeland: regresar es morir (20.01.12) Eran buenos tiempos para Brody.

6º) Emilio Estévez: "The Way"(12.04.12) Galicia nunca defrauda.

7º) "War horse" y "Los descendientes": BSO (10.02.12) Curioso emparejamiento.

8º) Víctor Erice y el Festival de Cine de San Sebastian (25.01.10) Un premio para recordar.

9º) "Boardwalk Empire": un buen cascarón (03.03.11) Y poco más...

10º) "Nunca me olvides": grandes esperanzas (07.02.11) Y justificadas: Gigante y tristísima película.

El orgullo de ser cine norteamericano

El American Film Institute resume en este vídeo el orgullo (justificado) que tienen los norteamericanos de su propio cine. Un minuto más que suficiente para calmar las voces de los que dudan que Hollywood sea la cuna del Séptimo Arte.

Nadie mejor que ellos ha cuidado tanto su propia historia. Y nadie mejor que ellos ha sabido "adoptar" a los mejores de todo el mundo: Hitchcock, Lubistch, Coppola, Wilder, Lean, Murnau...

"Los Juegos del Hambre 2" no come: devora

Por ahora ha merecido la pena rascarse el bolsillo. La segunda parte de Los Juegos del Hambre ha costado casi el doble que la anterior, pasando de un presupuesto de 70 millones (algo que muchos criticaron al considerarlo insuficiente tras haber visto la película) a otro de 130. Alberto Fijo le convenció esta nueva propuesta.

Si ya la primera parte funcionó estupendamente con 700 millones de dólares en la taquilla internacional, la secuela ha tenido un inicio espectacular. En el primer fin de semana en Estados Unidos ya ha logrado 161 millones y en España 4,25 millones de euros.

De esta manera la saga protagonizada por Jennifer Lawrence y que esta vez ha dirigido Francesc Lawrence (Constantine, Soy leyenda, Agua para elefantes), tiene un gran desafío: superar a Crepúsculo, que en sus cuatro partes logró una media de 700 millones de dólares. Esperemos que lo logre, por el bien del cine.

"The grandmaster": el reto de Wang Kor Wai

No podía faltar una película de artes marciales con presupuesto generoso en la filmografía del maestro Wang Kor Wai (Deseando amar, 2046, My Blueberry nights). El estilo recuerda mucho a la tercera (y salvable) parte de Matrix y a la (grandiosa) película Hero de Zhang Yimou, que logró ser nº1 de taquilla en Estados Unidos.

Que será espectacular no hay duda, pero lo fundamental es que la historia esté a la altura. Veremos. La película se estrena en el próximo mes de enero en España.

"Gadis" y la excelencia galega

Desde hace años tengo la suerte de vivir en Galicia, en La Coruña. Y como hace tiempo que no hablo de publicidad en este blog he pensado repasar la excelente publicidad para televisión de la cadena de supermercados más importante de Galicia.

Hay sentido del humor, orgullo autóctono, creatividad, optimismo desbordante... Es algo de lo que sentirse orgullosos. Ahora que todo el mundo está poniendo a parir, y con razón, el último anuncio de la lotería, merece la pena recordar las últimas campañas del Gadis que tienen una gran ventaja. Al igual que las campañas de Coca-Cola no tienen que vender un producto, sino simplemente ser originales y simpáticos.

Dejo el anuncio de lotería por si alguien no lo ha visto y quiere comparar. Me ha costado mucho encontrar el original ya que el número de parodias es increíble (versión Fraggle Rock, The Walking Dead, etc).

Ridley Scott, cualquier tiempo pasado fue mejor

El próximo 30 de noviembre cumplirá 76 años coincidiendo prácticamente con el estreno de su última película.

Pero no parece que Ridley Scott remonte el vuelo. El consejero tiene un reparto estelar (Michael Fassbender, Javier Bardem, Cameron Díaz, Penélope Cruz, Brad Pitt) y es fácil superar el fiasco de Prometheus. Pero los ecos no son precisamente positivos.



Buen momento para recordar el momento en el que el director británico enseñó al mundo tres obras maestras: Los duelistas, Alien y Blade Runner. En esta entrevista da algunas claves interesantes de los inicios de su carrera cinematográfica.

"Un invierno en la playa": pasen y vean

Vuelvo a la trinchera para hablar de un nuevo descubrimiento. Se estrenó el pasado mes de junio pero desgraciadamente no tuvo el éxito que merecía.



Un reparto fantástico, un guionista que habrá leído mucho en su vida y muy bueno, música variada y sugerente, una película que te deja varios días dándole vueltas a lo que has visto.

Un invierno en la playa habla de la familia, de la literatura, del cinismo sexual, del romanticismo, de la música... ¿Qué más se puede pedir?

El único problema es que la película cae en el error de pensar que para mostrar la infidelidad y la promiscuidad es necesario subrayar estos aspectos con escenas evidentes. Por lo demás es uno de esos títulos que conviene no perderse en la maraña de estrenos semanales.

Dejo el spot de televisión y una escena muy significativa (el trailer no es muy acertado).

"Agents of S.H.I.E.L.D": empequeñecido Whedon

A Whedon le permito muchas cosas, pero no que me aburra. Y su última serie lo hace. Falta carisma y creatividad por todos lados, algo que no suele ser normal en el director de Los vengadores y escritor de La cabaña en el bosque.

Agents of S.H.I.E.L.D
no es una serie sobre Los vengadores, sino sobre qué paso después de la guerra que pelearon Iron Man, Hulk y compañía. En esa nueva era se reclutan una especie de superhéroes limitados, sin disfraz ni grandes poderes como sustitutos. Como punto de partido es una invitación a la decadencia. Aún así la serie se podía salvar con un guión más elaborado, personajes con un poco más de magia en sus palabras a falta de superpoderes.

Como serie de este tipo me quedo con Arrow que tampoco me entusiasma pero creo que mantiene mejor el paso de capítulos y tiene claro de dónde viene y a dónde va.

"El Gran Gatsby": de la novela a la película

He esperado bastante para ver la película con la novela recién leída. Y coincido con casi todo lo que decía Alberto Fijo en su crítica en el momento del estreno. Cuando eran muy pocos los que defendían la película de Luhrmann, Alberto afirmó que la adaptación era notable.

Luhrmann me sigue pareciendo un director con tendencia al exceso, al barroquismo visual, pero un artista peculiar que no me deja indiferente, de los pocos que todavía se plantea ser monumental, hacer una superproducción en el mejor sentido de la palabra. Ya me asombró el maltrato de la crítica con Australia: que no era una obra maestra pero de ahí a considerarla una película fraudulenta, aburrida... Con El Gran Gatsby ha acertado en el complicado casting, la música, la puesta en escena, la adptación del texto original, el vestuario y la modernización del horterismo de los años 20.

La escena de Di Caprio sepultando en camisas a Carey es una escena fantástica que refleja la estupidez de la codicia. Los dos actores demuestran lo grandes que son en una escena ridícula en que ellos están voluntariamente patéticos, heridos de muerte por su infantil frivolidad.

   

Me encantan esas cortinas que envuelven la habitación en la que conocemos al personaje de Daisy, envuelta en pura apariencia, sombra de una grandeza interior inexistente. Y la luz verde que se desvanece, la presentación de Gatsby en la que se respeta uno de los mejores párrafos mejor escritos por Scott Fitzgerald con un Di Caprio que mira a la cámara sabiendo que lo suyo no tiene nombre. Cualquiera hubiese estado horrible cuando levanta la copa, pero lo de este chico es prodigioso. Tiene un contrato que incluye talento y clase de carácter vitalicio.

Son muchos aciertos para una adaptación que supera en casi todo a la insulsa y aburrida adaptación que Coppola y Clayton hicieron en 1974 con Redford y Mia Farrow de protagonistas. De la música me quedo con esta canción de Lana del Rey, maravillosamente insertada en la película.

P.D: La película costó 105 millones de dólares, que viendo la peli no me parecen muchos, y obtuvo 350 en la taquilla internacional.

 

La luna en el champagne de Lubistch


Leyendo la última edición de 1001 películas que hay que ver antes de morir de Steve Jay a uno le entran muchas ganas de ver cine clásico.

El libro es una joya pero de eso ya hablaré en otro momento. Ahora quiero hablar de una de las 1001 obras maestras: Un ladrón en la alcoba de Ernst Lubistch (1932).

El creador de la comedia sofisticada llevaba dirigiendo películas casi veinte años pero fue con ésta cuando empezó a ser conocido en todo el mundo. Sus diálogos siguen siendo una verdadera delicia, interpretados con una elegancia irónica muy moderna.

Samson Raphaelson es el responsable de este diálogo; un guionista grande que también escribió El diablo dijo no, El bazar de las sorpresas, La viuda alegre, Ángel o Sospecha.

La siguiente escena muestra el estilo y el toque Lubistch que ya era inconfundibles en estos años. Y la interpretación de los dos está a la altura del enloquecido diálogo.

"La boda de Muriel" y la vitalidad de P. J. Hogan

El australiano P. J. Hogan es uno de esos directores a los que procuro seguir. Tiene más méritos que fama: su Peter Pan era mejor que el de Spielberg, e incluso que el de Disney, La boda de mi mejor amigo era una película que sabía aprovechar la luz que irradian dos astros de la comedia americana: Cameron Díaz y Julia Roberts...



Y hace unos días descubrí La boda de Muriel, su primera gran comedia dirigida en 1994 con Toni Collete pletórica de grasa y talento y Rachel Griffiths (A dos metros bajo tierra), haciendo de amiga de verdad, capaz de patear a las niñas pijas que se meten con la gordi de Muriel.

Le sobra algo de sal gruesa, pero es una comedia divertidísima con un uso muy acertado de las canciones de ABBA. Es ácida pero vital, entretenida y conmevedora. Una de esas pelis que te alegra el día y que te hace ver la importancia de los directores de segunda línea que hacen buen cine y proponen un estilo distinto.

A falta de cine letón...

Creo que nunca he visto una película letona. Pero este concierto de más de 15.000 personas en Latvia (como dicen en Eurovisión) es digno de una gran película. Os dejo sólo la canción, aunque en el concierto hay algunas coreografías que ni los chinos en las Olimpiadas.

El vestuario floreado no tiene desperdicio....

Cuando Alice salvó a “Luther”

La tercera temporada de Luther ha sido una de las grandes decepciones de los últimos meses. No es fácil explicar como una serie tan redonda en las dos primeras temporadas se ha convertido en algo tan gris en tan sólo 4 capítulos.

Ni Luther, ni su nueva e insulsa novia, ni los asesinos tópicos y egocéntricos consiguen interesarte. No digamos ya la trama de asuntos internos que dirigen dos pardillos, torpes como pocos, incapaces de demostrar algo evidente: que Luther rebasa las líneas de la legalidad.

El problema fundamental está en el guión, que le falta magia, frases de cine negro que sí había antes, atmósfera del mal en definitiva. Neil Cross ha caído en inercias y errores de bulto confundiendo truculencia con sugerencia. Los asesinos de esta tercera temporada pueden ser incluso más macabros en sus acciones pero no tienen esa perversidad intelectual. Idris Elba padece como puede el bajón de sus diálogos, con su cara de mala leche que empieza a resultar anodina. Aunque bueno, después de los diálogos que tuvo que interpretar en Prometheus, el actor y productor londinense debe estar curado de espanto.

La ventaja de esta temporada es que termina con su mejor capítulo. Y cómo no, tiene que ser Alice (la mejor de la serie, capaz de estremecer a espectadores y víctimas con un alfiler o un simple tornillo) la encargada de salvar a Luther del naufragio. Hemos tenido que esperar mucho (6 capítulos, o sea, temporada y media) pero el regreso ha merecido la pena. La pelirroja tarda unos segundos en demostrar que ella sí que lo vale, que ella sí que hace interesante todo lo que toca. La manera en que Alice trata al nuevo amor de Luther es colosal. Nunca se aprenderá su nombre, ella prefiere llamarla “duendecillo”, Campanilla… En el fondo Alice parece echar en cara a todos los personajes: ¿Qué habéis hecho con mi serie? ¿No os da vergüenza ser tan insulsos?

“Sugar Man” en los tiempos que corren

Qué miedo me dan las expectativas, los comentarios entusiastas, las frases en los carteles de las películas… Hacía tiempo que escuchaba todo tipo de elogios sobre la ganadora del Oscar al mejor documental de este año: Searching for Sugar man. Era fácil que con estos prolegómenos me temiese la típica insatisfacción del “tampoco era para tanto”.

Esta vez no. Sí, es para tanto. Un documental de un personaje anónimo que te deja varios días pensando sobre la fama, el arte que no se chilla, que no sale en las portadas, pero que está ahí, triunfando a su manera. En los momentos que corren para el cine y la música, que este documental haya lograda más de medio millón de euros en la taquilla española, y que el protagonista haya dado un concierto en Barcelona ante más de 5000 espectadores es una gran noticia.

El protagonista es uno de esos personajes que te llenan una película con su presencia silenciosa. Una de esas joyas que no hay que perderse del cine de este año.

Un ejemplo a seguir

No me daba muy buena espina. Todo lo que rodeó a Sor Maria, la monja imputada por el caso de los bebés robados en los años 80 en Madrid, olía a ese hambre insaciable de los medios en carnaza basura de oferta. Siendo además Telecinco la cadena que emitía la miniserie Niños robados temía lo peor. Pero me habían llegado comentarios positivos y me he atrevido a entrar en un mundo cruel de madres solteras, avaricia y bebés trasladados de regazo en regazo como mercancía ligera.

Ya para empezar la serie me pone muy a favor al tener actrices estupendas como Adriana Ugarte, Nadia de Santiago (un descubrimiento reciente en Ali), Macarena García (qué decir de esa mirada en Blancanieves), Blanca Portillo (en un papel temible: Sor Maria, un personaje malvado con más contrastes y matices de los que esperaba). Incluso está la mítica presentadora Belinda Washington (muy solvente haciendo un papel contrario a su simpatía natural). También hay actores secundarios con mucho talento como Diego Martin, uno de esos actores que siempre te cae bien, que te crees lo que te dice, y Emilio Gutiérrez Caba, desarrollando su rol habitual de malnacido existencial.


Pero sobre todo lo que me gusta de esta miniserie es el guión de Helena Medina, que ya hizo un trabajo muy hábil en 23-F: El día más largo del Rey. Agradezco el tono medido, el que haya contención en lo que no deja de ser un culebrón policíaco. Hubiese sido muy rutinario encontrarse con un dibujo simplista y maniqueo, otro ajuste de cuentas a la España de Franco que aún coleaba en los años de la Transición, y a la Iglesia Católica como nave nodriza de monjas asesinas, curas cómplices y fieles perversos que como te descuides te envenenan con agua bendita.

En Niños robados hay mucha verdad porque hay un intento de meterse en la piel de todos los personajes, de darles un cierto recorrido, de ofrecer contrapuntos. En este sentido la agria Sor María también se ve como un personaje atormentado, impulsada por el doctor Mena. 

Y sobre todo se ve a una monja en frente, Sor Herminia, que sin dejar de ser monja, rezar, dedicarse a los pobres, quiere buscar la verdad sobre los bebés robados y ayudar a las madres solteras. El retrato de esta religiosa es conmovedor y tiene un peso esencial en el guión. Un equilibrio necesario para mostrar algo evidente: hay miles de monjas anónimas que llegan a la pobreza más absoluta, dan luz donde no hay más que olvido y desesperanza… Ya, me dirá algún productor televisivo, pero eso no vende. No estoy de acuerdo. Niños robados ha sido todo un éxito poniendo como una de las protagonistas a una monja ejemplar como Sor Herminia. No tan simpática como Gracita Morales en Sor Citroen o la espabilada Whoopy Goldberg en Sister act, pero sí tan entrañable y sincera.

Además esta serie tiene una música reiterativa pero eficaz, un dramatismo de miradas, más que de lágrimas, de sugerencias en los diálogos más que de gritos en salas de espera. Y por si fuera poco el segundo capítulo es aún mejor que el primero. En total casi tres horas de muy buena televisión nacional. Esperemos que la plaga siga extendiéndose.

Calificación: 8


"El mundo es nuestro": dvd redemption

En el último Festival de Málaga dejé de ver una peli importante. No estaba en la Sección Oficial pero lo merecía. Es una comedia sevillana disparatada, muy divertida, bien contada y desarrollada. Y es de esas que debería ser obligatorio verlas en un cine en Málaga, Cádiz o Granada (el efecto de la risa se multiplica).

Le sobran un par de grados de sobreactuación, algún chiste fácil en la segunda mitad... Pero es una comedia grande que recuerda en algunos momentos a Berlanga, con toda esa gente en el banco tomando bocatas envueltos en papel de plata. Una de las joyas que puedes recuperar en dvd.




Comments System

Disqus Shortname