"The Third Murder": Qué difícil es ser Koreeda

Está Nadal, Messi, la selección española de Basket.... Y Koreeda en San Sebastián. Impagables valores seguros.

Calificación: 9



"En cuerpo y alma": Peculiaridad húngara

Esta película húngara dirigida por una mujer ganó el Oso de Oro a la mejor película último Festival de Cine de Berlín. Distinta y muy sugerente en varios momentos.

Calificación: 8



"The Square": El peligro de lo inabarcable

La Palma de Oro de Cannes de este año tiene de todo. 144 minutos en los que sobra metraje y dispersión pero no faltan momentos de auténtica genialidad.

Calificación: 7,5



"El autor"; Un perdedor a la caza de personajes

Manuel Martín Cuenca ha hecho una película diferente basado en un relato de Javier Cercas. Ha contado con un reparto grande.

Calificación: 5

"Handía": Romanticismo gigante

Una película para ver en pantalla grande y no perderse ni un milímetro de toda su belleza. Los directores donostiarras de Loreak siguen haciendo un cine insólito e imprevisible.

Calificación: 7,5



"Call Me by Your Name": Entre Freud y Visconti

Es uno de esos títulos de los que se va a hablar mucho, así que Ana y yo no nos quedamos cortos y decimos lo que pensamos.

Calificación: 6,5



En el Kursaal con Isabel Coixet

En medio del Festival he podido hablar con Isabel Coixet de sus dos últimas películas. Y también de su primera serie. Esta directora catalana tiene talento y no para de trabajar en ideas nuevas. Me alegra que hable tan bien de Verano 1993.




"Barry Seal": A mitad de vuelo

Tom Cruise da con la tecla en la interpretación pero ni Doug Liman (El caso Bourne, Jumper, Al filo del mañana) como director ni el primerizo guionista Gary Spinelli (La casa de seguridad) resultan tan acertados. Las aventuras de este aviador que trabajó a la vez para la CIA y para Pablo Escobar era un argumento que ya nos habían contado en la muy superior Narcos. Aquí es un tono más banal y ligero, más cercano a esa gran comedia de acción titulada Noche y día.

La historia se sigue con interés pero sin llegar a fascinar como debería. Pesa mucho la redundancia en contar los aspectos más zafios de la vida de Barry, y también que los perfiles de los personajes son muy poco detallados, especialmente la esposa del granuja (muy difícil de creer) y Pablo Escobar (a años luz del carisma que desprende Wagner Moura en Narcos). El jefe de operaciones especiales de la CIA interpretado por Dominic Gleeson (un estupendo actor como ya lo he demostrado en Black Mirror, Brooklyn o Ex Machina), tampoco aporta algo de creatividad a un personaje demasiado trillado.

Por otro lado, al no querer juzgar nunca al protagonista se elimina cualquier apunte dramático y esto resta humanidad y verosimilitud a la película que acaba siendo una atracción de feria con mucha menos espectacularidad que, por ejemplo, Misión Imposible.

Calificación: 6   

Luc Besson y los bichitos de colores

Nunca me he vuelto loco por el cine de Luc Besson, aunque siempre he valorado el riesgo que asumió al ser el primer cineasta europeo en hacer cine de género y competir con Hollywood. Valerian y los ciudad de los mil planetas es su última película y todo un capricho del director francés, verdadero fan desde niño del cómic en el que está basado la historia.

El trailer no engaña a nadie.



Ha costado 177 millones de dólares, de lejos el presupuesto más caro de su filmografía, y ha sido un auténtico fiasco económico. En Estados Unidos ha recuperado sólo 40 y en todo el mundo apenas supera los 220. Eso teniendo en cuenta que 62 millones los ha ganado en China, donde los bichitos de colores les vuelven locos. Con un guion desconexo y psicodélico, los 137 minutos del metraje son insufribles.

Esta escena no tiene desperdicio.



Especialmente irritante es el jefe del puticlub interpretado por Ethan Hawke, una especie de Javier Gurruchaga con acento de Texas, o la enésima versión del sexismo más rancio protagonizado por la cantante Rihanna. Junto a ellos hay naves con muchos neones, infinitos planetas y personajes bobalicones liándose a mamporros sin ningún tipo de lógica o sentido del humor. A la lista de despropósitos se une la banda sonora de Alexandre Desplat es un despropósito to.

No he dicho nada de la pareja protagonista porque con esos diálogos hacen un trabajo encomiable por no ser totalmente ridículos.

Lo único mínimamente digno de este show de gusanoides y luces de colores es la canción final de Alexiane: un reconocimiento merecido al sufrido espectador.

Calificación: 3



Los hombres buenos de Robert Guédiguian

Dentro de unos días podré ver en el Festival de San Sebastian la última película del francés Robert Guédiguian. Hasta entonces he recuperado Las nieves del Kilimanjaro, una película basada en un poema de Víctor Hugo. Esta historia humanista de buena gente que tiene que aprender a vivir en la carestía es entrañable y sincera. Te la crees y te conmueve. Incluso te divierte por momentos. Me ha alegrado ver a un jovencísimo Pierre Niney (grandioso protagonista de Frantz) como un simpático camarero que con sólo mirar al cliente sabe qué es lo que le apetece en ese momento.

Películas sobre buenas personas que además intentan ser mejores no hay tantas, y ésta es de las mejores que he visto últimamente.

Calificación: 8





 

PlastITerror

Había mucha expectación por esta nueva versión de la novela inacabable de Stephen King (casi 1500 páginas. El director es el argentino Andrés Muschietti que me defraudó con Mamá, una película de terror que empezaba bien pero terminaba con una última media hora muy fallida. No me he leído ni una palabra de la novela, así que no puedo hacer comparaciones con el original. Pero la película es un desastre. Principalmente por un guión que colecciona personajes y diálogos de plástico. No sé qué ha quedado del guion original de Cary Fukunaga que reescribieron Chase Palmer y Gary Dauberman, pero el resultado final es lamentable.

Qué colección de personajes abofeteables: el gordito abobado, el chico de Stranger Things en versión adolescente salido, el dueño de la tienda que se idiotiza ante la Lolita de turno... Todos están cortados con tanta tosquedad que es imposible que te importe lo que les suceda. Y eso que reciben un castigo considerable.

El payaso que parece una copia adolescente del joker babeando y sus amigos medio zombis tampoco sugieren nada más que una simpleza ridícula. Los constantes sustos con música previsible -no vaya a ser que nadie se sorprenda-, no llevan al miedo sino a la risa ante tanto monstruito epiléptico.

Viendo It uno se da cuenta lo hábil que es James Wan y lo valiosa que es Stranger Things. No hay color.

Calificación: 4



 

El tío político de "Breaking Bad"

Vince Gilligan, desarrolló una precuela sobre uno de los personajes más representativos de la serie Breaking Bad. Posteriormente conocido como Saul Goodman, Jimmy McGill es, tal y como lo define uno de los personajes de Better Call Saul, “el típico abogado que siempre eligen los que son culpables”. Es un tramposo sin remedio y un perdedor superviviente. Pero su patético sueño americano es tan divertido y conmovedor que resulta muy cercano.

Es muy fácil empatizar con este abogado que empieza su carrera en un despacho claustrofóbico en la parte trasera de un salón de belleza oriental. Otro se hundiría trabajando en un lugar así pero Saul siempre va hacia adelante. “Es un lujo poder tener sillones relajantes y agua de pepino gratis en horario nocturno”.


Hay mucho humor e inteligencia irónica en el guión de esta serie, especialmente en algunos capítulos como el 5 o el 6 (éste último nominado a un Emmy). El tono recuerda mucho a la serie Fargo y en general a las películas de los hermanos Coen. El inventor fascinado con una patente de “retretete inteligente especial para niños”, los gemelos skaters o el hermano de Saul que se pasa el día en casa envuelto en una manta plateada que le proteja del mundo exterior… Todos ellos componen un planeta de paranoicos en el que este abogado perdedor es un ejemplo de cordura y sensatez.


El trabajo interpretativo de todo el elenco de actores es sobresaliente. Cada uno de ellos aprovecha sus magníficos diálogos para hacer que la serie sea interesante en cada uno de sus múltiples giros. El compositor Dave Porter (Breaking Bad, The Blacklist) y la directora de montaje Kelly Dixon (The Walking Dead, Halt and Catch Fire) aprovechan la oportunidad de tener libertad creativa para hacer todo un despliegue de imaginación. Todo esto hace que la serie arriesgue con mucha frecuencia hasta llegar a ser una de los títulos más inclasificables y originales de los últimos años.

Calificación: 8

Lo mejor de Ramón Campos

Ramón Campos, gallego, nacido en Noia, en 1975, ha escrito y producido hecho muchísima televisión. Gran Reserva, Hispania, Bajo sospecha, Gran Hotel, Velvet, Las chicas del cable... Todas ellas tienen un sello de calidad y también muchas costuras a la vista cuando la temporada se hace demasiado folletinesca para captar la atención. Lo que la verdad esconde: El caso asunta es un documental de 3 capítulos sobre uno de los asesinatos más mediáticos en España en los últimos años.

Aunque es un caso del que sabemos mucho, esta docuserie aporta nuevos datos con enfoques novedosos. La edición y la selección de declaraciones es completísima con grabaciones en los juzgados, la cárcel, con amigos del matrimonio Basterra... El documental logra ser objetivo e imparcial dejando que el espectador decida por sí mismo. En mi opinión es lo mejor que ha hecho Ramón Campos y una de los mejores docuseries españolas de los últimos años.

Calificación: 8

Esperando "mother!", descubriendo "Requiem"

Darren Aronofski acaba de estrenar en Venecia su última película, mother!, con Jennifer Lawrence, Javier Bardem, Michelle Pfeiffer y Ed Harris con las previsible división de opiniones. Unos dicen que es insoportable y otros que es una obra maestra inaudita y personal. Podré verla en San Sebastián en unos días... 



Estos días he vuelto a dar una oportunidad a este cineasta tan peculiar viendo una de sus extravagancias. Requiem por un sueño es una aproximación cruda a la dependencia de las drogas protagonizada por Jared Leto, Jennifer Connelly y Ellen BurstynHay varias escenas que explican visualmente esa esclavitud muy efectistas, con lenguaje videoclip, que funcionan bien en el contexto de la película.


Ellen Burstyn hace una interpretación descomunal de una mujer degradada por su obsesión por adelgazar e ir a un programa decadente en televisión. Jared Leto y Jennnifer Connelly, muy jóvenes por entonces, también hacen un retrato completo de esa pareja de lisiados por sus adicciones destructivas. Lo mejor es la música de Clint Mansell que condensa ese percepción distorsionada de la realidad destinada caer en un abismo de muerte y soledad.


  


Como me suele pasar con el cine de Aronofski veo riesgos plausibles y aciertos de un cineasta bastante cercano a la locura, pero me siguen agotando los efectos secundarios de sus tratamientos. Las reiteraciones en la misma idea, casi obsesivas, la falta de contrastes en sus personajes, el exceso de crudeza visual en escenas de pornografía animal, su barroquismo visual.


Con todo, es la película que más me ha interesado de este extravagante cineasta, creador de títulos tan soporíferos como la pseudo-bíblica Noé.


Calificación: 6´5





Una familia verdadera

This is us tiene momentos mejorables y algunos giros poco verosímiles, pero cuenta con un guion y unos actores grandiosos. Es una serie que busca emocionar una vez y otra y lo consigue. Con una música minimalista excepcional esta dramedia familiar ha sido una de las más nominadas de 2016 a todos los grandes premios. Tiene gracia, profundidad, ingenio. Y todo esto viniendo de las manos Dan Fogelman, un creador al que hay que atribuirle el guion o la producción de películas y series tan discutibles como Crazy, Stupid, Love, Bolt, Galavant, Un desmadre de viaje o Fred Claus.

La primera temporada, de 18 capítulos, se pasa volando. En unos días empezará la segunda sesión, y ya hay confirmada una tercera. En unos días publicaré una crítica extensa de esta serie en la revista en papel de Fila Siete.

Calificación: 9

"Amanda Knox": Retrato de una duda

Netflix sigue impulsando el género documental con la investigaciones de asesinatos sin esclarecer. El caso de Amanda Knox tuvo un seguimiento internacional durante más de 3 años. Esta americana de Seattle acusada de asesinato de una de sus amigas en Perugia es entrevistada junto con su novio, acusado de cómplice, a lo largo de hora y media de dudas y revelaciones.

Teniendo en cuenta lo morboso del caso (recordemos que había sospechas de que el asesinato se tratase de un orgía macabra), el documental sabe mantenerse a cierta distancia, contar los hechos de manera objetiva optando por las declaraciones más que las recreaciones. Lo más valioso es poder ver a Amanda Knox como la gran protagonista; sus gestos y palabras aumentan la incertidumbre sobre un caso muy extraño cuya resolución judicial no convence a casi nadie.

Calificación: 7,5

David Mckenzie

Comanchería no fue una casualidad. En 2013, David Mackenzie ya había demostrado que es un gran director con el drama carcelario Convicto. Con un reparto en el que destaca Jack O´Connell (Invencible, ´71) ofrece una historia cruda de un joven delincuente irascible que entra en la misma cárcel en la que está ingresado su padre. El planteamiento es original y el guión desvela de manera acertada la vida vista desde una óptica en la que no ha habido infancia, filiación, felicidad y afectos desinteresados.

Calificación: 8

 

"Wonder Woman": Gal Gadot y ¡UN GUION!

Patty Jenkins, directora de la película Monster y algunos capítulos de series como El séquito o The Killing, no parecía la cineasta capaz de reconducir el desastroso devenir de los personajes de DC Comics. Zach Snyder no había dejado nada aprovechable en los destrozos de Batman contra Superman y El escuadrón suicida.  El abuso de ordenador, los guiones ininteligibles de personajes flemáticos y las inacabables escenas de acción mataron a la saga que había empezado a resucitar Christopher Nolan con El caballero óscuro.

Wonder Woman es una película muy entretenida que además tiene... ¡GUIÓN!. Hay un desarrollo, giros imprevisto, diálogos que van desvelando a los personajes, un contexto histórico muy bien caracterizado. Pues eso: un buen guión. Sencillito, sin grandes complejidades pero suficiente para que esta amazona te caiga bien a la hora de empezar a golpear a los malos. El responsable del libreto ha sido Allan Heinberg, un guionista de la tele de toda la vida: The Catch, Scandal, Anatomía de Grey.

La actriz protagonista es la israelí Gal Gadot, una de esas guapas que sabe actuar sin mirarse en el espejo en cada plano. También ayudan a la película que las tramas secundarias estén bien acomodadas (la deformada y perfida doctora nazi interpretada por Elena Anaya, Robin Wright como la entrenadora de Wonder Woman, etc).

Todo esto hace que más de dos horas no resulten excesivas porque las escenas de acción son espectaculares y necesarias. Un ejemplo de un buen blockbuster de verano que costó 149 millones y ya ha generado 786.

Calificación: 7  

Inesperado western de superhéroes

Nunca me han caído especialmente bien los X-Men. Demasiados poderes y efectos especiales con personajes de colores que tienen muy poco que contar. Hay una excepción: Lobezno. O lo que es lo mismo Hugh Jackman, el actor que se ha apropiado y ha hecho crecer tanto el personaje. Para el final de este superhéroe se ha confiado la historia a James Mangold, un director con personalidad y polivalente que ha mostrado su valía en películas como El tren de las 3:10 y Noche y día.

Logan tiene un tono crepuscular en la línea del western Raíces profundas. El homenaje a este título de 1953 de George Stevens en una escena de Logan no es casual. Mangold logra dar un épica al declive del poderoso personaje muy valiosa, reforzada por la relación paterno-filial con esa niña experimento depredadora de corazón fuerte. También hay escenas de acción vibrantes con cuchilladas para todos los lados, pero el motor de la película es dramático y es lo que hace que la película merezca un notable.

El trailer hace justicia a este western moderno que con un presupuesto de 97 millones de dólares ha generado 616.

Calificación: 7

El error fatal de Lone Sherfig

Su mejor historia lo tiene todo para ser una película deliciosa. El reparto, especialmente con el protagonismo de Gemma Artenton, una buena compositora (Rachel Portman), un argumento desconocido y original basado en hechos reales, diálogos vivos y ocurrentes, amor, humor, drama. Por si no fuera suficiente la directora es la danesa Lone Sherfig, una de las mejores cineastas del momento con películas como Italiano para principiantes (de su etapa Dogma 95) o An Education.

La película dura 117 minutos y los últimos 25 son una cadena de errores que hacen que la historia se tramposa y poco creíble. Hay que saber cerrar los partidos dicen en el tenis, y el guion de Gaby Chiappe comete un error comprensible de una escritora que hasta ahora habitualmente solo había hecho televisión. El giro que le mete a la película es de esos de final de temporada de una mala telenovela. Un error fatal imperdonable en una producción de tanta clase.

Calificación: 6



Nolan cuerpo a tierra

Después de especializarse en el cine de superhéroes y Ciencia-Ficción (El caballero oscuro, Origen, InterstellarChristopher Nolan acaba de estrenar una película sobre la Segunda Guerra Mundial titulada Dunkerque, Este capítulo histórico cuenta el traslado de más de 300 mil soldados del ejercito francés tras la invasión alemana. Entre los protagonistas estarán Tom Hardy, Mark Rylance, Kenneth Branagh, Cillian Murphy y James D'ArcyEn los pases previos de la película, la crítica norteamericana ha dicho maravillas....



Christopher Nolan ha escrito el guion más breve de todas sus películas y también ha dirigido la película en solitario, dejando que su habitual colaborador, su hermano Jonathan se centre en la serie Westworld


Dunkerque es una película que seguro cambiará las claves del cine bélico, especialmente en el sonido. Nolan vuelve a contar con el compositor Hans Zimmer que ha diseñado una música de tensión constante, muy cercana a la utilizada en la saga de El caballero oscuro. En algunos momentos resulta excesiva y repetitiva, aunque hay que reconocer que logra transmitir la ansiedad de la situación y la lucha épica por la supervivencia.

La selección y dirección de actores es fantástica. Todos ellos están perfectamente mimetizados con una acción agobiante sin dar un paso en falso. Son jóvenes guaperas (entre ellos uno de los One Direction) que llenan cada plano con una credibilidad muy trabajada con gestos mínimos muy expresivos.



La originalidad del argumento es su gran baza; hacer cine bélico sobre una retirada tiene muchos riesgos y Nolan los sortea con una habilidad prodigiosa, apoyado en una planificación y montaje muy creativa y variada que sorprende constantemente al espectador. Destacan las escenas de bombardeos en que se ve perfectamente en un solo plano fijo la destrucción y muerte de la guerra de una manera que el cine nunca había mostrado con tanto realismo. No hay trampa ni cartón porque el director de Memento detesta el ordenador y eso se nota en las maravillosa veracidad de toda la película.



Por supuesto también hay montajes paralelos, otra característica esencial del cine de Nolan, en la que se llega a una intensidad máxima al encadenar explosiones, incendios, naufragios, etc... Gran parte de la responsabilidad de esta fuerza visual recae en el director de fotografía suizo Hoyte Van Hoytema, que ya hizo un trabajo impresionante en la anterior película de Nolan: Interstellar.

En el siguiente reportaje se explica brevemente el complejo rodaje en una playa azotada frecuentemente por la Naturaleza.



En esta verdadera apoteosis visual y sonora los personajes no tienen un gran desarrollo dramático, pero el guion sabe emocionar tocando las teclas más universales del ser humano: supervivencia, épica en el sacrificio, el perdón, la culpa. De esta manera Dunkerque consigue que el espectador viva poco más de hora y media como si fuese el día más largo, cubierto de arena, mar y sangre.

Queda mucho para los Oscar, pero resulta imposible pensar en una final en la que no se incluya este nuevo gigante del cine bélico.

Calificación: 9    


                                                                                

Michael Jackson y las ganas locas de "Strangers 2"

Regresarán en pleno Halloween, el próximo 31 de octubre, y hay muchas ganas de volver a ver a estos herederos de las fantasías ideadas por Spielberg en los 80. Strangers Things fue una de las mejores noticias de la televisión en 2016, y esperamos que su continuación esté a la altura en 2017. Por ahora no sabemos mucho del argumento, aunque el homenaje a Cazafantasmas, (el bueno, el de los 80), nos ha arrancado la primera sonrisa de complicidad.



El nuevo trailer de la segunda temporada es mucho más extenso aunque no destripa las sorpresas que tienen preparadas los geniales hermanos Duffer (creativos de la serie). Sensacional la recuperación del Thriller de Michael Jackson.

El "K2" para Vaughn

No había duda que la segunda parte no tardaría en llegar. Con 80 millones de presupuesto y 415 ingresados en taquilla el retorno de esta nueva saga de comedia de acción era cuestión de tiempo.

El agente secreto Kingsman regresa el 21 de septiembre. 3 años después y con Mathew Vaughn en la dirección y en el guión junto a Jane Goldman. Repite Taron Egerton como protagonista junto con su principales aliados Merlin y Roxie interpretados por Mark Strong y Sophie Cookson. Ya no tendremos a Samuel L. Jackson pero sí recuperamos a Colin Firth (uno de las incógnitas fundamentales en el desarrollo del argumento).

Se incorporan al reparto Julianne Moore, Jeff Bridges, Chaning Tatum, Halle Berry y Elton John. Veremos si esta secuela potencia los indudables aciertos de la primera parte y reduce la zafiedad ofensiva e innecesaria de Mathew Vaughn (Kick Ass 1 y 2).


A "Baby Driver" le falta chispa

Lo que se comentaba de Baby Driver era muy atractivo. Película divertida y original con buena música, persecuciones, caras nuevas y actores de prestigio. En la línea de últimos divertimentos redondos como Operación U.N.C.L.E., Noche y día o Kingsman. No llega a tanto, aunque tenga giros vistosos.

Tengo sensación de que el británico Edgar Wright acaba de filmar su mejor película, a pesar de que tenía títulos irregulares con momentos de buena comedia como Arma fatal o Bienvenidos al fin del mundo. Ansel Elgort (Bajo la misma estrella, Divergente) interpreta a un jovencísimo y peculiar delincuente que nunca se desprende de sus auriculares y su walk-man. Como fuente de inspiración huye a toda la velocidad de la policía mientras escucha música seleccionada para la ocasión. En el resto de la banda de ladrones destacan tres actorazos Jon Hamm, Jamie Foxx y Kevin Spacey. Y aquí empiezan los problemas. Mientras que Ansel Elgort se lleva los mejores momentos y las frases más redondos al resto del grupo le falta chispa y la película queda así bastante descompensada.

Por otra parte la música que debería ser vibrante no acaba de funcionar en muchos momentos. Hay demasiadas canciones y escenas que te dejan frío y el ritmo decae en una historia que necesitaba más trepidación e intensidad. Tampoco la historia de amor acaba de arrancar entre la camarera (interpretada por Lily James, vista en Guerra y Paz, Cenicienta y Downton Abbey) y el joven delincuente. El desarrollo de esta trama secundaria es previsible, insípida y demasiado forzada.

De esta manera queda una película más trabajada que la mayoría de ese estilo pero que no llega a fascinar como debería.

Calificación: 6,5

"Día de patriotas": La fiabilidad de Peter Berg

En Estados Unidos la han considerado una de las películas más importantes en 2016. Peter Berg y Mark Whalberg se conocen de antes (Marea negra, El único superviviente) y ya han demostrado que saben hacer como pocos cine de acción con potencial dramático basado en historias reales.

Sorprende la velocidad que tiene el cine y la televisión actual en llevar a la pantalla sucesos actuales. El atentado en la maratón de Boston ocurrió el 15 de abril de 2013 y 3 años después ya estaba en los cines la versión cinematográfica de los hechos. Peter Berg fija la atención en historias personales y coincidencias paradójicas. Una vez retratados los personajes se lanza a una acción rodada con un estilo muy cercano al de Peter Greenaway o Ben Affleck. Creatividad en los planos en movimiento pero sin despistar ni marear al espectador.

La película ensalza el valor ciudadano contra la barbarie terrorista, pero todo está ajustado para no caer en simplismos evidentes. Todos ellos, terroristas, víctimas y policías, aparecen definidos con una humanidad muy valiosa. Es verdad que a la música le sobra presencia y le falta algo de personalidad. Tampoco el epílogo es tan redondo como el de El único superviviente, pero Peter Berg ha vuelto a sentar cátedra con un cine de acción inteligente y muy hábil en la dosificación de información sobre la investigación.

Calificación: 8

"Land of mine": Dinamarca es una mina

Empezó la carrera de los Oscar siendo una de las favoritas del año, pero al final fue adelantada por Toni Erdmann, El viajante... El director es el danés Matin Zandvliet, un cineasta de mucho éxito en Dinamarca. En 2011 presento la película más taquillera en Dinamarca: A funny manLand of mine es su 3ª película.

Película sobria que pretende no forzar emociones sino hacer pensar. Y lo consigue. Parece increíble que la II Guerra Mundial siga ofreciendo tantas historias impresionantes aún no contadas en el cine. Quizás algo más de ritmo no le hubiese venido mal a la película y tampoco alguna trama secundaria mejor desarrollada. Pero en los 90 minutos de Land of mine hay mucho cine gracias a las localizaciones (esa playa preciosa e infernal al estar plagada de minas)  y las interpretaciones de altura del grupo de adolescentes primerizos que bordan a inocentes hijos de nazis que tienen que expiar los pecados de sus padres.

El cine bélico y el danés siguen siendo una mina.

Calificación: 7´5  

"Feud: Bette and Joan": Leonas de cine

Susan Sarandon y Jessica Lange tienen un regalo de historia en sus manos y lo aprovechan. El rodaje de ¿Que fue Baby Jane? que Robert Aldrich filmó en 1962 fue tan salvaje como la terrorífica y sensacional película. Es la época en la que se está acabando el cine clásico y el star system de Bette Davis y Joan Crafword se había venido abajo.

Ryan Murphy parece haberse decidido a cambiar de estilo y dejar de ser el chillón, extravagante y agresivo director de Glee, Nip-Tuck o American Horror Story. Al menos de vez en cuando. Si en American Crime Story: El pueblo contra O.J.Simpson logró prestigio y premios, aquí hace un homenaje al Hollywood colorista y dorado en época de decadencia. Se le ve disfrutar con los diálogos irónicos y todo un ejército de secundarios de lujo como Alfred Molina (Bob Aldrich), Stanley Tucci (Jack Warner), Catherine Zeta Jones (Olivia de Havilland), Kathy Bates (Joan Blondell), Sarah Paulson (Geraldine Page) y Judy Davis (Hedda Hopper).

El cine americano sigue teniendo quien mime a sus clásicos...

Como dato negativo Olivia de Havilland, a sus 101 años, ha demandado a la serie.

Calificación: 8

"Disparando a perros": Genocidio en Rwanda

Hotel Rwanda de Terry George era una grandísima película sobre el brutal genocidio entre hutus y tutsis que logró una justa repercusión al obtener 3 nominaciones a los Oscar en 2004. Un año después y con una temática muy cercana se estrenó Disparando a perros que fue bastante olvidada. Hace unos días pude verla y me dejó impactado, especialmente la segunda mitad. Es lo mejor que han hecho tanto el director Michael Caton-Jones (Memphis Belle, Chacal, Rob Roy) como el guionista David Wolstencroft (Spook, Versalles).



Fue uno de los primeros papeles de Hugh Dancy, hoy conocido como el torturado Will Graham de Hannibal o el protagonista con Asperger de Adam. Pero la película es de John Hurt, un sacerdote católico que reza, sonríe, hace pensar, respeta y ama de verdad.

La música es de Darío Marianelli, ganador de un Oscar por Expiación y compositor de Orgullo y prejucio, V de Vendetta, La extraña que hay en ti, Jane Eyre o Kubo. Un verdadero genio en uno de sus momentos de mayor inspiración.

Calificación: 8,5







Dueto de guionistas

The Night Of pasó por la temporada de premios como una de las más nominadas y menos premiadas. Los creadores de esta serie son dos guionistas de altura: Steven Zaillian (En busca de Bobby Fischer, La lista de Schindler, Moneyball) y Richard Price (El color del dinero, Melodía de seducción. El niño 44, Rescate). En el reparto destaca John Turturro con uno de los mejores personajes que hemos visto últimamente la pequeña pantalla. Un abogado perdedor, muy Coen, brillante y honesto, que va siempre en chanclas con los pies envueltos en plástico por una alergia que no logra superar.

La serie cuenta la historia del "árabe que no debía estar allí": un joven norteamericano de ascendencia pakistaní que aparece claramente involucrado en el asesinato de una chica rica. Lo interpreta con una credibilidad y contención memorable Riz Ahmed, actor londinense que también tiene ascendencia pakistaní y que es uno de intérpretes más en alza de los últimos años (Rogue One, Jason Bourne, Nightcrawler, The OA, Circuito cerrado).

The Night Of se devela lentamente, sin prisas, deteniéndose en cada personaje y logrando que haya un docena de retratos que interesan. Los 8 capítulos de esta miniserie de la HBO tienen algunos detalles muy HBO de salvajismo de la casa, pero predominan los diálogos sutiles e inteligentes, muchos ellos heredados de cine negro clásico con sus detectives crepusculares, inocentes culpables y delincuentes con encanto.

Calificación: 8

"Arizona Baby": Fresca y desbordante

Estaban en sus comienzos y no pensaban regatear en riesgo e imaginación. Si su opera prima en 1984 era cine negro renovador (Sangre fácil), en 1987 los hermanos Coen hicieron una comedia loca para hacerles un monumento. Hasta Nicolas Cage está bien, no digamos Holly Hunter o Francesc McDermond.

El guion tiene ritmazo y un humor muy Coen, entre simple y metafórico, surrealista y cercano. Es una de esas películas para lograr inspiración porque ves que cualquier cosa es posible en una comedia siempre y cuando se tenga estilo y coherencia.

Calificación: 8

Lawrence Kasdan de buen humor

Esta comedia de Lawrence Kasdan (Star Wars, Silverado, Grand Canyon) es una de las películas desconocidas de este sensacional guionista y director. Se rodó en 1990, en el momento álgido del cineasta. El reparto es un regalo con un Kevin Kline haciendo de italiano adúltero e impulsivo, su papel favorito. Aún así me quedo con el malogrado River Phoenix y William Hurt haciendo dos secundarios muy divertidos.

Esta comedia negra tiene mucho riesgo e imaginación. En manos de un director menos experto se hubiese venido abajo pero Kasdan le da el tono exacto en el que se permiten muchas licencias sin que la historia resulte alienígena.

Un placer volverme a encontrar con ella.

Calificación: 8  

Alfonso Sánchez

Orientó los primeros pasos de José Luis Garci cuando apenas era mayor de edad y estaba intentando dejar el derecho y el banco para dedicarse a lo que más le gustaba: hacer cine. En 1980, poco antes de ganar el Oscar por Volver a empezar, le dedicó este breve reportaje. Un agradecimiento lleno de entusiasmo y admiración, muy cercano y entrañable, a este crítico de cine que marcó una época del periodismo.

 

Ilumina tu país. No es sólo un recuerdo

Qué orgullo de anuncio. No lo recordaba. Nike tiene muy buenos anuncios, pero este siempre será mi favorito. Un 10.

"Laura", la chica de Otto

Otto Preminger nació en 1905 en Bukovina (entonces Austria-Hungría) y falleció a los 80 años en Nueva York. Junto a Murnau, Lang, Lubistch, Wilder o Hitchcock fue uno de los europeos que revolucionó el cine norteamericano. La filmografía de este insoportable y genial austriaco es tan espectacular que ni siquiera una obra maestra como Laura puede considerarse con claridad su mejor película. Después vendrían otros títulos tan importantes como Cara de ángel, Buenos días tristeza, Tempestad sobre Washington o Anatomía de un asesinato.

Pero Laura siempre fue la chica de Otto. Su primera gran película y también su preferida. Tiene mucho que ver una actriz como Gene Tierney, aunque siempre me quedaré con el personaje de Waldo Lydecker interpretado por Clifton Webb. Su presentación en la película es de esas que no se te olvida. Una mezcla de sofisticación y decadencia de una sugerencia que sólo se entiende en el cine negro de los años 40. Y Laura es una película de 1944.

Calificación: 9




3 padres y una buena comedia española

Esta historia de padres que no quieren que sus hijas se casen con el chico equivocado es bastante conocida y sigue la línea en la línea de 8 apellidos vascos o la francesa Dios mío, pero que te hemos hecho. José Coronado, Antonio Álamo y Javier Cámara hacen el ganso todo lo que pueden con el apoyo de secundarios estupendos como María Pujalte, Pilar Castro y Miki Esparbé. 

Carlos Theron (Fuga de cerebros 2) es un director del que no esperaba una comedia tan graciosa y fuera de lo común como Es por tu bien. Aunque todo es muy extremo y caricaturesco, el ritmo, la interpretación y los diálogos de esta comedia están por encima de la media. El tono es elegante y amable sin abusar del "coleguismo" padres e hijas. Los perfiles tienen su encanto y el metraje está bien ajustado con excepción de alguna canción de más y un par de escenas insulsas.

Calificación: 6



Sorpresa australiana

Fue una de las imprevistas novedades en la temporada de premios de principios de año al ser seleccionada en los Oscar (6 candidaturas, entre ellas mejor película y actor secundario), los Globos de Oro (4), Critics Choice Award (6) y Satellite Awards (5). Costó 12 millones e hizo 140 en todo el mundo.



He tardado tanto en ver esta película porque me sonaba a otra más de indios que sufren y se reconstruyen gracias a personas buenas. El trailer era atractivo pero tener al protagonista de Slumdog Millionaire (Dev Patel) como principal gancho me hacía presagiar otra innecesaria vuelta de tuerca a la obra maestra de Danny Boyle.

Realmente la película no es lo que parece, ya que el protagonista es un niño de esos que parece que lleva trabajando en esto desde hace décadas. Sunny Pawar es pura bondad en la pantalla, un derroche de naturalidad y encanto que conmueve de verdad. Luego viene la segunda parte de la película en la que las 3 caras conocidas están muy bien gracias a un guión denso y sintético, con muchas miradas y gestos y pocas palabras. El escritor del libreto es Luke Davies, que ya tuvo cierto eco gracias a Life (no la horrible película de Ciencia-Ficción, sino el biopic sobre James Dean que protagonizó Robert Pattison).

Lion es una película que llega lentamente al espectador con una gran historia real. Esta opera prima del australiano Garth Davis (conocido por su trabajo en la serie Top of the Lake), no ha llegado hasta tan lejos simplemente por el patrocinio de los Weinstein. Tiene estilo visual y personalidad narrativa, un reparto espléndido de primerizos y valores seguros y una música diferente que envuelve toda la película.

Me encanta el final de la película con la canción de Sia, Never Give Up. Otro acierto más.

Calificación: 7,5



No perdáis detalle mientras viva

Mirarlo detenidamente porque cuando acabe se rompe el molde. La ventaja es que no se acaba nunca. Gran campaña de Nike del regreso más feliz del ser humano que me ha hecho disfrutar más del deporte en toda mi vida.



La decadencia como marca de la casa

Telecinco acierta muchas veces con la audiencia, no se puede negar. Su último éxito es Perdóname, Señor: una serie policíaca protagonizada por Paz Vega, Antonio de la Torre y Jesús Castro entre otros. El argumento gira en torno a una monja que regresa en plena crisis vocacional a su Barbate natal, un pueblecito costero de Cádiz inmerso en el narcotráfico. Como suele ser habitual, la monja no reza ni está enamorada de Dios, sino de Bruno, un chico del pueblo que la dejó embarazada hace 20 años y cuyo hijo dio en adopción antes de ir al convento.

Juntando el argumento y el reparto es fácil acordarse de otras serie española como Niños robados (lo mejor que ha hecho Mediaset en ficción con diferencia), o  películas como La isla mínima o El Niño. Pero Perdóname Señor está más en la línea de El Príncipe o Sin tetas no hay paraíso. El creador es Frank Ariza, que ya sabe lo que es recibir críticas demoledoras gracias a Dreamland y Yo quisiera, dos fracasos incontestables también de audiencia.



El problema fundamental de esta serie es un guión lamentable, lleno de inconsistencias argumentales y personajes artificiales. Una monja yéndose al convento a finales del siglo XX porque se queda embarazada, que vuelve a su pueblo y se va a la playa dónde sólo se le ocurre cargar con un fardo de droga ella misma para salvar a su hermano. Y todo delante de la policía. No hay por dónde cogerlo. Peor aún son los diálogos que parecen sacados de un sketch de Los Morancos, lleno de andalucismos de maruja que suenan a simple postureo. Da pena ver en ese rol a Estefanía de los Santos (fantástica en Grupo 7), o Jesús Castro y Antonio de la Torre, dos actores que lo bordan en casi todo lo que hacen  (Tarde para la Ira, Que Dios nos perdone, El Niño, La isla mínima).

Con Paz Vega ya he perdido la esperanza hace mucho tiempo. Es una gran actriz que tiene un único error: la selección de sus trabajos. Desde que empezó en Menudo es mi padre y Compañeros a finales de los 90, ha hecho mucho cine y televisión con un mismo perfil de chica con mucho cuerpo y poca cabeza. Y así le ha ido, a pesar de que en películas como Spanglish demostró que tiene mayor versatilidad para hacer algo más que comedias y dramas de humor y sensibilidad gruesa.

La audiencia de Perdóname Señor ha sido lo mejor de la serie. Cerca de 3 millones de media en sus 3 primeros capítulos. ¿Y que más dará el resto dirán los de la cadena de Sálvame, Gran HermanoSupervivientes o La que se avecina?

Calificación: 4



La indefinición mata a "Outcast"

Sin volverme loco la primera temporada, al menos mantuvo el interés. Había algunos personajes que te importaban, escenas bien llevadas... La 2ª temporada, al menos en sus 3 primeros capítulos, no apunta bien. Outcast ha dejado de inquietarme hace bastante tiempo porque tampoco sé muy bien que debería darme miedo. El espíritu o demonio que protagoniza la trama está muy poco desarrollado, es un mal tan genérico y anónimo, como su secta de seguidores, cada vez más autómatas.

El desarrollo de conflictos familiares que apuntaba buenas maneras en la primera temporada, aquí se queda en nada. Son personajes vagan de un sitio para otro sin saber muy bien qué hacer y la historia cada vez te importa menos. La sensación de que Kirkman no tiene más que contar es muy evidente cuando aún no nos ha contado casi nada.

El género de terror todavía tiene que crecer mucho en las series como para poder competir con el cine, que vive un momento de esplendor indudable.

Calificación: 6

¿Qué ha quedado de este Michael Mann?

Pensaba que era más joven, pero ya tiene 74 años. Aún así lleva 13 años desde hacer una gran película: Collateral (2004). Y antes Heat, El último mohicano y El dilema. Era el director de cine policíaco y de acción más importante de Hollywood, pero destacó demasiado tarde y desapareció demasiado pronto.

Escenas como el final de Heat son uno de los grandes momentos que nos ha dado el cine en los últimos años. Nunca hemos vuelto a ver así a Pacino y De Niro. Y duda que los volvamos a ver. La música de Elliot Goldenthal y la fotografía del italiano Dante Spinotti (L.A. Confidential) es un caso aparte.

La sabiduría de Leo McCarey

Aunque es un libro que hace una selección muy discutible1001 películas que hay que ver antes de morir sigue siendo una referencia imprescindible. El último gran clásico que he descubierto gracias a este libro es Make way for tomorrow (traducida en España como Dejad paso al mañana). Dirigida por Leo McCarey en 1937, cuenta la historia de un matrimonio anciano que tienen que vivir alejados por motivos económicos después de 50 años de vida juntos en los que han tenido 5 hijos.



La emoción que logra esta película está a la altura de muy pocas. Hay muchas películas sobre la 3ª edad, el cuidado de los mayores, especialmente en la última década. Pero ninguna es tan elegante a la hora de definir los sentimientos. En muy pocos clásicos recuerdo tantos momentos sensacionales en una película. En Casablanca, Cantando bajo la lluvia, Intolerancia de Griffith, El apartamento de Wilder, Con la muerte en los talones, La palabra de Dreyer, La quimera del oro... Por enumerar alguna de las maravillas: la interpretación, el uso de localizaciones, la antológica escena final, el trabajo de los actores, la luz de un guion que retrata con tanta belleza la bondad, la ternura, el desamparo con una lírica humilde y sencilla.

Dejad paso al mañana entraría sin lugar a dudas en mi top ten del cine clásico. Es una película para los que tienen fobia al Blanco y Negro porque todo es tan universal e intemporal que es muy difícil mantenerse al margen. Ese mismo año, 1937, a Leo Mc Carey le dieron el Oscar al mejor director por La pícara puritana, un comedia alocada divertidísima. Y el creador de Tú y yo y Siguiendo mi camino agradeció el premio pero dijo que se habían equivocado de película. Que la mejor era la otra. Tenía razón.

Calificación: 10

"Comanchería": artesanía de Taylor Sheridan

En el cine hay grandes artistas inesperados y Taylor Sheridan es uno de ellos. Este actor de series de TV como Hijos de Anarquía o Verónica Mars, lleva varios años demostrando que es un guionista magnífico. En su primer trabajo como escritor ya sorprendió con el impactante guión de Sicario de Denis Villeneuve. Y este año ha conseguido ser uno de los 5 guionistas nominados al Oscar por la película que rompía todos los pronósticos: Comanchería, nominada a 4 estatuillas, mejor película y actor secundario (Jeff Bridges) entre ellas.



Este western moderno tiene dos actores que le roban la película a Jeff Bridges. Chris Pine y Ben Foster están insuperables como dos hermanos de una generación maldita que arrastran el pasado y la culpa de maneras muy distantes. David Mackenzie, director de la película, da un salto de gigante en su carrera con este genuino western de atracadores de bancos pequeños en pueblos de mala muerte de la America fronteriza, desértica y chicana. Los aciertos son innumerables: el tempo de la película, los personajes, la violencia medida e inteligente y una planificación muy fordiana en la que se deja tiempo a los actores y al paisaje para que la historia tenga desarrollo y grandeza.

Los impagables Nick Cave y Warren Ellis dan el toque de distinción con una banda sonora extraordinaria que multiplica el valor dramático y la trascendencia de cada escena.

Sólo se le puede echar en cara a la película un trato poco considerado a los secundarios femeninos, que aportan el previsible y arcaico erotismo de bar de carretera. En eso Taylor Sheridan ha caído en lo fácil y se ha alejado de los westerns clásicos.

Calificación: 8

"Twin Peaks II": Alucina vecina

Están cambiando los tiempos. Netflix estrena en Cannes y David Lynch, adorado casi tanto como Almodóvar en ese certamen, también estrena 25 después las tercera temporada de... Twin Peaks... 2. No hay que complicarse con Lynch, hay que dejar que él haga lo que le brote. Si te gusta saldrás fascinado con tanto símbolo visual, sonoro, con esos antropoides en estado alucinógeno permanente que encadenan escenas que no tienen nada que ver entre sí. Y si no eres de la secta perderás la paciencia ante tanta atmósfera vaporosa.

En su día Twin Peaks me impactó en sus primeros capítulos por la música de Angelo Badalamenti y ese pueblo lleno de gente extraña y siniestra. Pero la serie se alargó hasta la extenuación ante el éxito de audiencia. Hasta 22 capítulos tuvo la segunda temporada, ahora reconocidamente detestada por el propio David Lynch. Dice el director de El hombre elefante y Terciopelo azul que no le gustó nada tener que desvelar el asesino de Laura Palmer. Que al contarlo la serie perdía el hechizo del suspense. Sólo con el trailer de promoción de esta 3ª temporada queda todo claro. David Lynch tomándose un donuts durante bastantes segundos es de lo más clarificador.



Creo que a David Lynch lo que no le gusta es que se le entienda. Es un cineasta comprometido con la estética que diría un teórico repelente. En Twin Peaks II puede pasar de todo visto lo visto en los dos primeros capítulos. Un personaje puede salir volando, convertirse en un reloj gigante o explotar en mil pedazos con música atronadora o apacible, pero siempre extraña. Es lo que más me ha gustado de estos dos capítulos: la canción alucinógena del final, con luces tan gélidas como el rostro de la vocalista. Y un par de escenas tenebrosas que tienen una cierta lógica interna: la aparición de la madre de Laura Palmer, el imprevisible interrogatorio. Muy poco para casi dos horas de paranoia de diseño.

Supongo que a Darren Aronofsky o Nicolas Widn Refn estos dos capítulos les habrán entusiasmado. Para ellos habrá más capítulos...

Calificación: 5

Hijos de Stalin

La novela de Tom Rob Smith (1979, Londres) se tradujo a 17 idiomas y es uno de los best sellers mundiales del siglo XXI. Y ésta vez lo merecía. No había oído hablar nada bien de su versión cinematográfico y, aunque no llega a la altura del libro, tiene un reparto formidable por el que merece la pena ver esta adaptación. Tom Hardy y Rooney Mara son una extraña pareja que tienen una química muy peculiar que necesitaba la película. Y Joel Kinnaman y Gary Oldman son dos caras de la perversión muy logradas.

Lástima que la música y el metraje no sean acertados, porque la fotografía, el vestuario y las localizaciones te meten de lleno en la Rusia de Stalin, un villano a la altura de muy pocos en la Historia de la Humanidad.

Calificación: 6,5

"Me casé con un boludo": Nada que ver

En 2008 Juan Taratuto realizó una comedia redonda, tan graciosa como inteligente sobre el matrimonio y el paso del tiempo. Un novio para mi mujer. Fabian Brando es un actor famoso y egocéntrico, y Florencia Cormik, una actriz cuya carrera no despega. Sin apenas noviazgo se casan y, a los pocos meses, ella se dará cuenta que su esposo es un vanidoso insoportable.

Me casé con un boludo comparte mucho con la película anterior. Mismo género, tono, director, guionista y pareja protagonista. Pero nada que ver.  Aunque el arranque, los actores y varias situaciones sobre el mundo del cine son muy divertidas, esta comedia no llega a destacar. Demasiado metraje y un desarrollo de personajes muy poco medido, con varios giros poco sostenibles. Faltan ingenio y acidez para que la guerra de sexos llegue a ser tan vibrante e inteligente como debería.

Valeria merecía más y el impacto de Juan Taratuto de diluye (tampoco destacó en su aburrida película anterior: La reconstrucción).

Calificación: 5

"Un lugar en el sol": Del cine incandescente

Elizabeth Taylor apenas tenía 17 años, Monty 29 y George Stevens, el director, 45. Los tres estaban en su mejor momento y eso se nota en este clásico imperecedero. Aunque tiene un final que no está a la altura, el trabajo de interpretación y la puesta en escena es tan intensa y original que la película sigue asombrando por su personalidad.

Garci le dedicó uno de sus imprescindibles programas de cine...

Calificación: 8  











"Déjame salir": Taquilla, loopings y poco más

El cine de terror en la última década ha sido la mina más rentable de la gran industria norteamericana. Con presupuestos minúsculos, una casa y una idea original, los títulos que han logrado taquillazos inimaginables han sido muy numerosos. Insidious, The Conjuring, Paranormal activity, The Purge, La Visita, Múltiple... Y él ultimo en llegar ha sido Déjame salir, una película que tuvo la feliz coincidencia de estrenarse en el final de la era Obama con el debate racial en la pole de la opinión pública.



Los datos son increíbles. Déjame salir costó 4,5 millones de dólares y sólo en Estados Unidos ya logró 175. En España ya es nº1 en taquilla y en total en el resto del mundo en apenas unos días ya ha cosechado 55 millones.

La promoción invasiva de Internet y un tráiler muy impactante (y muy destripador de la historia todo hay que decirlo), han aprovechado una premisa terrorífica tratada con humor e ironía muy pegada a la realidad actual. La película es entretenida y cuenta con varios cambios de tercio muy sorprendentes. También la joven pareja protagonista destaca por una interpretación muy valiosa y creíble. Daniel Kaluuya (Sicario) y Allison Williams (Girls) toman la alternativa y sostienen gran parte de la película componiendo una pareja diferente de indudable química.

Gran parte de la inquietante atmósfera se debe a la siniestra y cómica música del primerizo Michael Abels, que recuerda a la mítica BSO de Bruce Broughton en El secreto de la pirámide.



Aunque la película cumple con creces lo que promete: una historia muy creativa e imprevisible, finalmente el recorrido no deja satisfecho. Hay varias trampas muy torpes en el último tercio (esa puerta abierta de un armario que desvela un secreto fundamental), algunas bromas fuera de lugar y la conclusión no da ningún tipo de trascendencia, contenido ni metáfora a unos personajes títere que van de aquí para allá sintiendo y padeciendo muy poco lo que ocurre.

Comparada con la deslumbrante Cloverfield 10 Lane, Déjame salir resulta insatisfactoria, banal y mucho menos verosímil. Y si la comparamos con las últimas de James Wan (las dos partes de The Conjuring e Insidious) la distancia es abismal. Jordan Peele, director y guionista de Get Out, MadTV, Obama y Key and Peele, tiene ingenio para crear historias pero aún le falta mucho para ser un buen cineasta de género.

Calificación: 6      

Que Jessica Chastain no haya ganado todavía un Oscar...

El caso Sloane es una película dirigida con pulso y escrita con la acidez que requiere la historia: un thriller de poder de máxima intensidad... Y por encima de todo está Jessica Chastain, que vuelve a ser la mejor de la película y de todas las actrices de su generación. Que esta actriz no tenga todavía un Oscar es como para dejar de repartir Oscar hasta que alguien solucione esta inexplicable injusticia. Qué gran personaje y qué trabajo más colosal. Puede parecer que la brillantez de sus diálogos hace sencilla su tarea, pero nada de eso. No resultar insoportable con esa inteligencia y esa labia, y además lograr registros de vulnerabilidad es muy meritorio.

La película tiene un ritmo vertiginoso en el que colabora mucho la música de Max Reichart y los innumerables giros del argumento. John Madden logra esta vez una mayor fluidez en la historia que en sus últimos films (La deuda, El nuevo exótico Hotel Maringold). Además la mayoría de las tramas secundarias son necesarias y están bien desarrolladas.

El caso Sloane es un título más a incluir en la lista de películas y series políticas del siglo XXI que están modernizando un género que parecía haberse atascado en los años 70.

Calificación: 8    

"Mud": Mark Twain sobrevuela Arkansas

Ellis y Neckbone son dos adolescentes unidos por una fuerte amistad y un entorno familiar desafortunado. Un día conocen a Mud (Mathew McCounaghey), una especie de Robinson Crusoe que vive alejado de la civilización, amenazado de muerte y con el recuerdo constante de su amada (Reese Whiterspoon).

La crítica norteamericana ha acertado de pleno al comparar a Mud con la literatura aventurera de Mark Twain. El protagonista de esta película tiene un halo de niño perdido de la cultura del éxito norteamericana similar al que tuvieron en su día personajes como Huckleberry Finn o Tom Sawyer. El director y guionista de la película Jeff Nichols (Arkansas, 1978), ya trató una historia con ciertos paralelismo en su opera prima (Shotgun Stories, 2007). Sin embargo, la película con la alcanzaría mayor prestigio internacional fue con la apocalíptica Take Shelter en 2011 al ganar el Premio FIPRESCI en el Festival de Cannes. En todas ellas retrata seres solitarios, indefensos, salvajes e inocentes en busca de un refugio nuclear, un amigo o al menos una mirada que les proteja.



En Mud destaca la revitalización de dos actores habitualmente dedicados a la comedia capaces de estar simplemente insoportables si no se les dirige con acierto: Reese Whiterspoon (En la cuerda floja, Esto es la guerra , Ojalá fuera cierto) y Mathew McCounaguey (Novia por contrato, Como locos a por el oro, Amistad). Ella construye el personaje con la mirada, él con la voz (una insustituible y demacrada voz). Juntos protagonizan una historia de amor insólita, magníficamente sugerida en el guión del propio Nichols. El resto de actores también muestran una contención y veracidad interpretativa muy lograda, especialmente en el caso de los dos adolescentes y en el de los secundarios Sam Shephard y Ray McKinnon que aprovechan personajes escritos con una precisión milimétrica. Curiosamente el actor con un personaje menos definido es Michael Shannon, protagonista de las dos películas anteriores de Jeff Nichols.

Todo lo que cuenta Mud está narrado con un tempo lento, adecuado para unos personajes que no se desvelan a la primera línea de diálogo, que les guste esconder una rica intimidad muy bien insertada en un entorno selvático en el que hay serpientes, ríos a ninguna parte, camisas que protegen de la muerte y barcos que sobreviven con remiendos de chatarra y motores robados. La fotografía de Adam Stone (otro habitual en el equipo técnico de las películas de Nichols), da un tono realista a los paisajes, permitiendo un cierto romanticismo en detalles visuales de una lírica muy elocuentes: los atardeceres con los adolescentes montando en una vieja motocicleta, la conversación a la luz de la hoguera con Mud, el cruce de miradas entre Reese y Mathew cuando empieza a anochecer y la luna no quiere perderse el espectáculo.

Jeff Nichols también vuelve a contar con el compositor David Wingo que ya hizo una partitura muy sugestiva de piano en Take Shelter, y aquí adopta un estilo country perfectamente adecuado a la historia. Se agradece sobre todo el uso moderado de la música para mantener una coherencia con una melodía visual y narrativa muy sutil pero que te deja la sensación de haber visto personajes de carne y hueso que interesan de principio a fin.

Calificación: 8

Bombón suizo

Me quedé sin verla en San Sebastian porque hubo tan buen cine en ese festival que no pude verlo todo de golpe. Y en este caso la espera no ha disminuido mi entusiasmo ante esta opera prima de Claude Barras, un delicada animación adulta preciosa sobre unos niños a los que les han dejado sin infancia.

La vida de Calabacín dura apenas una hora pero cuenta mucho en ese tiempo. El detallismo de los paisajes y gestos es delicioso. Creo que es el mejor uso del color que he visto en stop-motion. Los últimos quince minutos componen un final que te deja sobrecogido. Una película que tardaré en olvidar. Un bombón suizo que merecidamente estuvo en la terna final de los Oscar de este año. Y que por cierto le da miles de vueltas a la aceleradísima película ganadora: Zootrópolis. 

Calificación: 8

"Negación": Sin pulso cardíaco

Con Rachel Weisz de protagonista, Tom Wilkinson de secundario y una historia real tan abracadabrante parece sencillo hacer una buena película. Pero el cine es misterioso y Negación es tan tibia y desganada que no transmite nada de emoción. Hay una corrección en los aspectos técnicos que no es suficiente para dar algo de vida a unos personajes sin alma, mal desarrollados y explicados.

Mick Jackson demuestra como director que es un cineasta plano como pocos. En su filmografía, hay mucha tele y poco cine. Eso sí, dirigió uno de los taquillazos de los 90, El guardaespaldas... Qué bónita canción y qué peli tan pequeña. Aún así hace tiempo empecé a leer un estudio sesudo y extenso de un crítico de cine que consideraba que era una de las grandes. Hay gente para todo.

El guionista es David Hare, nominado dos veces a los Oscar por el sugerente libreto de Las horas y de la muy sobrevalorada El lector.

Calificación: 5  

Mal día para Leo y Gabi. Pero yo seguiré en la grada

5 años después de su espectacular opera prima (Días de vinilo), el argentino Gabriel Nesci acaba de presentar en España Casi leyendas. Protagonizada por Santiago Segura, Diego Peretti, Diego Torres y Claudia Fontán, su segunda película vuelve a tratar sus temas favoritos: la amistad y la música. Pero esta vez no hay magia.

Desde el primer momento los personajes resultan exagerados y previsibles, y la multiplicidad de gags que funcionaba de maravilla en los diálogos de su primera película, aquí son aburridos y toscos. Ni Santiago Segura haciendo de adulto Asperger, ni el gran Diego Peretti interpretando al típico perdedor separado y despeinado con ropa sin lavar, pueden dar algo de vida a una historia que languidece a marchas forzadas.

Es muy reconocible el tono positivo y nostálgico de Días de vinilo, pero poco más ha quedado de ese gran cineasta argentino que esperamos que vuelva a sorprendernos pronto. Hoy Gabriel Nesci y Messi no ganaron, pero yo seguiré en la grada, pendiente de que estos dos genios vuelvan a tirar de chistera.

Calificación: 5

"Por trece razones": Un golpeo generacional necesario

Aunque lo explicaré con más detenimiento otro día, con más calma, lo avanzo telegráficamente. Esta polémica y tan comentada serie de adolescentes de ese gran director y mejor guionista que es Tom McCarthy (The Visitor, Win Win, Spotlight) tiene exceso de capítulos y algunos giros muy forzados... Y no se la aconsejaría a cualquier adolescente. Pero logra momentos sensacionales, especialmente en los capítulos finales, con un reparto estupendo y algunas escenas que abofetean con justicia a una generación malcriada y egocéntrica. Lo dicho, hablaré más tarde de ella, su enorme repercusión y la gran banda sonora. 

Calificación: 7




"La cueva de los sueños olvidados": Audaz Herzog

En 1994, tres espeleólogos descubrieron una entrada escondida y claustrofóbica de la cueva de Chauvet en el sur de Francia, que hoy se considera uno de los principales “museos” de arte prehistórico. Más de 400 pinturas rupestres, muchas de ellas de más de 30.00 años de antigüedad, que se mantienen alejadas del gran público para facilitar el mantenimiento de la cueva y la investigación científica y artística de los expertos.

Werner Herzog
(Munich 1942) es probablemente el director de documentales más importante de la actualidad. Desde finales de los 60 ha dedicado casi toda su actividad profesional a historia muy diversas pero que reflejen un interés creciente por el uso de la música como elemento dramático, la utilización metafórica de la naturaleza y una visión bastante pesimista y nihilista del ser humano. 



Para quién no conozca su biografía le aconsejo que investigue por su cuenta por que no tiene desperdicio. Herzog nació en plena decadencia del Reich alemán de Hitler, años después fue abandonado por su padre, y ya en la tardía adolescencia viajó por todo el mundo en busca de historias que contaría en más de 30 títulos desde finales de los 60. Entres sus película destacan Grizzly Man (documental por el que fue nominado al Oscar), Encuentros en el Fin del Mundo, El país del silencio y la oscuridad y Futuro incierto. Siempre ha sido un personaje lúcido y extravagante, capaz de cumplir una apuesta que consistía en comerse su propio zapato (como casi todo, está en Youtube), emulando a Chaplin en La quimera del oro.

Estos apuntes biográficos creo que son necesarios para entender este documental que mira a la prehistoria en 3D. El uso de esta técnica da bastantes posibilidades ya que la profundidad de campo es un valor esencial para reflejar la belleza de la cueva y los magníficos paisajes periféricos, especialmente en los logradísimos planos aéreos. La variedad de personas que explican la cueva (historiadores del arte, geólogos, paleontólogos) hace que el documental no pierda interés en ningún momento y que sea muy asequible entender la trascendencia de este descubrimiento.



Herzog se apoya en su fotógrafo y compositor de banda sonora habitual para crear una atmósfera muy sugerente. La importancia de la música es tan grande que el cineasta rodó otro mediomentraje sobre la labor de Ernst Reijseger titulado Oda al amanecer del hombre, en el que se ve la maestría del compositor que logra que los instrumentos vayan mostrando la evolución del ser humano desde sus orígenes. Esta banda sonora cuenta con la inestimable ayuda de la voz narradora del propio Herzog que es muy sugerente, con un matiz y una cadencia difícil de encontrar.

Es una lástima que este director tenga una mirada tan distinta a la de Malick en El árbol de la vida. Ambos cineastas comparten esa admiración respetuosa hacia la Creación, pero donde uno ve orden y armonía el otro ve caos y sinsentido. La película se resume en una metáfora (el cocodrilo albino que se mira al espejo), muy creativa y sugerente pero que da un tono innecesariamente nihilista y pedagógico al documental.

Calificación: 8

"Big Little Lies": Taradas modernas

El reparto de esta serie demuestra una vez más que la televisión ha dejado de ser la cara B del cine hace muchas décadas. Nicole Kidman, Reese Witterspoon, Shailene Woodley y Laura Dern componen un cuarteto impresionante que hace que la serie en muchos momentos parezca buena. El creador de esta singular ficción es David O. Kelley, uno de los guionistas y productores norteamericanos más prolíficos desde que en 1989 presentase la serie cómica generacional Un médico precoz. Desde entonces la retahíla de títulos famosos es inacabable: La ley de los Ángeles, Chicago Hope, Ally McBeal, El abogado, Boston Legal...

Big Little Lies cuenta la historia de cuatro mujeres que presumen de modernas, independientes, feministas y competentes profesionalmente. 3 de ellas tienen casas impresionantes con terracita con vista a playas paradisíacas, uno o dos hijos, alguna que otra mascota, armarios repletos, divorcios a cuestas... El argumento se centra en un misterioso asesinato que irá desvelando los conflictos entre ellas, lobeznas devoradoras de hombres y mujeres, obsesas de sexo enfermizo, impulsivo y cuanto más salvaje mejor. 


El talento de las actrices es incuestionable, y el director francés Jean Marc Vallé (Café Flore, Dallas Buyers Club, Alma salvaje) le da a la serie un tono de "película para presentar en un festival de cine" (montaje sorprendente, utilización de música desconcertante, sonidos en off, planos metafóricos) que ha fascinado a una parte importante de la crítica de televisión. No me incluyo en ese grupo.

Y es que por mucho que se disfrace de moderna, creativa y verosímil, esta historia es tramposa e imposible. David O. Kelley siempre ha mostrado fascinación por mujeres al límite de la cordura pero muy expresivas y aquí se ha despachado a gusto. Todas ellas son obsesas del sexo violento, insoportables, ciclotímicas e irracionales. Empezando por Nicole Kidman, que vuelve a hacer de mujer objeto de deseo con un marido maltratador al que ella mira como un Grey al que sólo hace falta mirar con cariño sus sombras. Shailene Woodley es el personaje más humano y dulce, pero también inconsistente. El momento en que le explica la felación como algo mágico a su hijo de 6 años aún me tiene estupefacto. Por no hablar de la hija de Reese Witterspoon que está muy concienciada socialmente y por ese motivo vende su virginidad para dar todo ese dinero a Amnistía Internacional. 

Todo es tan extravagante como en los peores culebrones, pero el director y el productor intentan vender que esta serie es mucho más sofisticada que Revenge y Scandal. Y no. Los planos de orillas paradisíacas con huellas en la arena y olas rompiendo en acantilados no hacen de una ficción algo poético. Tampoco bastan cuatro grandes actrices en constante giro dramático. Hace falta delicadeza, matices y detalles, algo que no huele en ningún momento esta efectista serie que acaba con unos planos aborrecibles e incoherentes con el resto de la historia. Un bonito anuncio de colonia a modo de conclusión que no consigue aromatizar la miserable y egocéntrica frivolidad que nos han contado a lo largo de 7 capítulos.    

Calificación: 5

"La que se avecina": Humor ibérico en loncha gorda

Hasta hace unos años, No desearás al vecino del quinto de Alfredo Landa (1970), era la película española más vista en nuestro país. En 1998 fue superada por Torrente que estuvo más de una década en lo más alto hasta que llegaron Lo imposible (42 millones de euros ingresados) y, finalmente, 8 apellidos vascos (50 $). Esta evolución refleja cómo el cine español ha ido subiendo escalones de calidad y el público ha respondido. Sin embargo, también está claro que el humor ibérico en loncha gorda tiene mucha audiencia.



En la televisión española pasa algo asombroso. Las series españolas arrasan llevándose por delante a las mejores producciones norteamericanas como Mad Men o Breaking Bad. La que se avecina es en este sentido un ejemplo claro de cine barato y resultadista, que divide España entre los que adoran la serie y los que la aborrecen. Los creadores son los mismos de Aquí no hay quien viva, otra producción bajo el patrocinio del humorista José Luis Moreno.

La trama de la serie es sencilla: un grupo de vecinos no paran de chillarse lo idiota que es uno, lo fulana que es la otra y lo “buenorra” que está la nueva del cuarto derecha. Las escenas corales son constantes en los pasillos del vecindario con una velocidad trepidante muy característica de las comedias de situación. Hay golpes de ingenio en situaciones y personajes pero la redundancia de humor fácil, exagerado y chusco es agotadora. Hay grandes actores de comedia como Fernando Tejero o Nathalie Seseña pero están demasiados encorsetados en personajes histriónicos con clichés muy rancios del macho ibérico ateo y cumpulsivo, y la maruja crédula y en el fondo bastante golfa.

Calificación: 3

5 x 5: 10 cineastas, una Guerra Mundial

Estados Unidos puede tener defectos como gran potencia mundial, pero posee un don incuestionable para contarnos la historia de su país de manera atractiva y habitualmente legendaria. La inagotable cadena de producción Netflix en colaboración con Steven Spielberg, estrena ahora una breve docuserie de los 5 grandes directores que dejaron durante unos años los cómodos estudios de las “majors” para jugarse la vida y el prestigio en los campos de batalla. No era una tarea sencilla; el enemigo tenía cineastas del nivel de Leni Riefenstahl, una directora capaz de hacer verdaderas obras de arte con fines propagandísticos (Olympia, El triunfo de la voluntad).

Los 5 directores encargados por el gobierno norteamericano para concienciar a los norteamericanos de la necesidad de una guerra en territorio ajeno no tenían apenas experiencia en cine documental o bélico. Tampoco su conocimiento militar era excesivo, pero tenían un firme convencimiento en que era necesario mostrar con imágenes la crueldad del Reich alemán y la fuerza del idealismo democrático norteamericano. Y en eso, George Stevens, John Ford, Fran Capra, John Houston y William Wyler, eran los mejores.

El creador de los tres capítulos de esta serie es el francés Laurent Bouzaeu, habitual director de los making of de las películas de Steven Spielberg y que en esta serie ha adaptado el libro del periodista norteamericano Mark Harris (Five came back).  Su gran habilidad es lograr orden y dinamismo en la narración de una historia en la que hay 10 personajes que alternan el protagonismo: los 5 directores que fueron a la Guerra y los 5 cineastas actuales que comentan la serie.


Spielberg y Greengrass, voces privilegiadas

En esta última selección destacan las voces de Spielberg y Paul Greengrass, cineastas que han contribuido a que el cine bélico y relacionado con acontecimientos históricos recientes esté ahora mismo en un momento de máximo esplendor. Gracias a El Imperio del Sol, La lista de Schindler, El puente de los espías, Hermanos de sangre, Salvar al soldado Ryan, Spielberg ha dado a la industria las claves para modernizar técnica y dramáticamente un cine histórico que necesitaba una conversión. La contribución de Paul Greengrass, conocido fundamentalmente por su creatividad en el cine de acción con la saga de Bourne, ha sido diferente pero también muy valiosa. Bloody Sunday, United 93, Green Zone o Capitan Phillips han sido películas sobre conflictos actuales con un lenguaje universal y moderno de mucha personalidad.

Mucho más discutible es que entre los 5 cineastas elegidos esté Guillermo del Toro. Su aportación al cine es más que cuestionable, y más a los géneros bélico y documental. El laberinto del fauno, una de esas sobrevaloradísimas películas que el paso del tiempo ha dejado en su sitio, demostró todas sus carencias como cineasta e historiador. 

En La Guerra de Hollywood  se alterna abundante material audiovisual de películas tan importantes como ¿Por qué luchamos?, una serie de 7 documentales de Frank Capra o La batalla de Midway de John Ford. También hay algunas escenas de películas dramáticas como La señora Miniver de William Wyler, ganadora de 6 Oscar en 1942 y que curiosamente fue mirada con recelo por uno de los grandes productores de Hollywood al pensar que la imagen que se daba del enemigo era demasiado negativa.  


La serie muestra la dificultad del trabajo de estos cineastas y sus repetitivos fracasos en el terreno de la propaganda. También se apuntan las aficiones personales que hacían que Houston y Ford estuviesen más pendientes de las mujeres y del alcohol que del rodaje de estas películas. Estas limitaciones personales hacen que la historia gane en conflicto, contrastes y humanidad. Y eso es algo que se echaba en falta en algunas producciones televisivas recientes de Spielberg como las fallidas The Pacific o The Red Band Society (ese destrozo delictivo de la maravillosa serie catalana Pulseras rojas).

Calificación: 8

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